El PSOE busca frenar la caída electoral en Castilla y León pero descarta gobernar

El secretario general del PSOE de Castilla y León y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez Mínguez, y el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un acto de partido en León.

El PSOE busca recuperar su protagonismo tras las recientes derrotas sufridas en Extremadura y Aragón, enfocando sus esfuerzos en las próximas elecciones autonómicas de Castilla y León, previstas para el 15 de marzo. Aunque el partido reconoce la complejidad de la situación para formar gobierno, su objetivo principal es frenar la tendencia negativa acumulada en los últimos meses.

En la sede de Ferraz, se aspira a obtener un resultado competitivo que se acerque al Partido Popular, con la intención de remontar el porcentaje de votos, que ha tocado mínimos históricos tras dos comicios consecutivos de resultados desalentadores. Estas pérdidas han sido particularmente dolorosas por haberse producido en territorios donde el PSOE ha gobernado durante largos periodos y, en el caso de Extremadura, donde mantiene un dominio tradicional.

El partido socialista pretende demostrar que sigue siendo una fuerza electoral relevante y confía en lograrlo en una región que históricamente ha tendido a favorecer al voto conservador. Algunas encuestas internas incluso muestran al PSOE como primera opción frente al líder popular Alfonso Fernández Mañueco, aunque el escenario más plausible indica que la suma de PP y Vox les impediría formar gobierno.

  1. El desgaste de Mañueco no es suficiente
  2. El CIS prevé un empate técnico
  3. Sánchez y la mirada hacia las generales

El desgaste de Mañueco no es suficiente

La ausencia de un partido bisagra y la limitada fuerza de la izquierda dificultan al PSOE obtener una posición favorable en Castilla y León. En 2019, los socialistas lograron ser primera fuerza con 35 escaños bajo el liderazgo de Luis Tudanca, por encima del PP que logró 29, aunque finalmente Mañueco governó tras pactar con Ciudadanos.

Fuentes del PSOE reconocen las dificultades pese a percibir debilidades en Mañueco. La gestión del presidente autonómico durante los incendios del verano pasado, que afectaron gravemente a provincias como León y Zamora, impactó negativamente en su imagen. Sin embargo, el desgaste político que inicialmente sufrió no ha perdurado.

El CIS prevé un empate técnico

Este viernes, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dirigido por José Félix Tezanos, publicó una encuesta que pronostica un empate técnico entre PP y PSOE. El PP mantiene una ligera ventaja con un 33,4% frente al 33,2% del PSOE.

Según el análisis del CIS, las elecciones en Castilla y León también interrumpirán la creciente tendencia que había mostrado Vox en Extremadura y Aragón, ya que este partido perdería poco más de un punto respecto a los comicios hace cuatro años.

Sánchez y la mirada hacia las generales

Los socialistas han evitado explicar en profundidad las razones de sus recientes retrocesos electorales. El presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, indicó recientemente que la caída en votos se debe a la abstención, aunque confía en que sus seguidores regresen para las elecciones generales previstas para 2027.

En contraste, Emiliano García Page, presidente de Castilla-La Mancha y crítico con la dirección federal del partido, manifestó preocupación por el desgaste del Gobierno central, que podría afectar a dirigentes locales y autonómicos, y sugirió adelantar las elecciones generales para minimizar el impacto.

Page defendió que “los proyectos políticos están por encima de los intereses personales” y que cualquier convocatoria electoral debería priorizar los intereses de España. Sánchez, por su parte, no ha respondido directamente a estas críticas y continúa defendiendo las políticas de su Ejecutivo como la base de su campaña electoral. Este domingo protagonizará su primera aparición en precampaña con un acto junto al candidato Carlos Martínez en Ponferrada (León).