20% en de la población en España es migrante; más de 2 millones desde 2021

Archivo - Varios servicios de emergencia atienden a migrantes recién rescatados de un cayuco, en Puerto Naos, a 4 de enero de 2025, en Arrecife, Lanzarote, Canarias (España).

España afronta un cambio demográfico que ya marca la vida diaria en barrios, escuelas, centros de salud y empleo. Los datos más recientes invitan a mirar la realidad migratoria con atención, porque su impacto es directo y sostenido.

Según el informe anual del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), la población de origen migrante alcanza una dimensión clave en el país. Entender estas cifras ayuda a debatir con rigor y a tomar decisiones públicas y sociales mejor orientadas.

La radiografía del SJM, basada en cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) y actualizada a 1 de enero de 2025, dibuja un escenario de crecimiento impulsado sobre todo por personas nacidas fuera de España. Conviene seguir estos indicadores de cerca.

  1. Casi 10 millones de personas de origen migrante
  2. Cambio demográfico entre 2021 y 2025
  3. Saldo migratorio en 2024
  4. Comunidades con mayor peso y aumentos
  5. Origen de la población y permisos en vigor

Casi 10 millones de personas de origen migrante

Una de cada cinco personas que reside en España tiene origen migrante: el 20,28%. En números absolutos, la cifra roza los 10 millones, tras crecer en más de dos millones desde 2021, de acuerdo con el informe anual del SJM “La población de origen inmigrado en España”.

El análisis, elaborado con datos del INE, sitúa la población total en 49,1 millones a 1 de enero de 2025. Dentro de ese total, 9,96 millones corresponden a personas nacidas en el extranjero o nacidas en España con nacionalidad extranjera.

Cambio demográfico entre 2021 y 2025

Entre 2021 y 2025, la población total del país aumentó en 1,7 millones, al pasar de 47.400.798 a 49.128.297 personas. En ese mismo periodo, la población de origen migrante creció en más de 2,15 millones.

En paralelo, la población nacida en España descendió en más de 400.000 personas. Este contraste refuerza la importancia de analizar el fenómeno migratorio con datos y sin simplificaciones.

Saldo migratorio en 2024

Durante 2024, más de 1,28 millones de personas establecieron su residencia en España desde el extranjero. En sentido contrario, 662.294 personas emigraron a otros países.

El saldo migratorio resultó positivo en más de 626.268 personas, y estuvo impulsado casi por completo por población nacida fuera de España. Este dato es una señal clara: la movilidad internacional está sosteniendo el crecimiento reciente.

Comunidades con mayor peso y aumentos

A escala nacional, la población nacida en el extranjero supone un 19,26%. Aun así, varias comunidades autónomas superan el 20%: Islas Baleares (28,68%), Melilla (24,56%), Cataluña (25,10%), Madrid (24,88%), Comunidad Valenciana (24,11%), Canarias (23,45%) y Murcia (20,43%).

En 2024, la población nacida en el extranjero aumentó en 625.976 personas. Los mayores incrementos se concentraron en Cataluña (132.188), Comunidad Valenciana (110.753), Madrid (101.393) y Andalucía (64.968).

Origen de la población y permisos en vigor

El perfil migratorio a comienzos de 2025 es mayoritariamente iberoamericano y europeo, con dos excepciones destacadas: Marruecos y China. Los veinte principales países de origen son: Marruecos, Colombia, Venezuela, Rumanía, Ecuador, Argentina, Perú, Reino Unido, Cuba, Honduras, Francia, Ucrania, China, República Dominicana, Bolivia, Brasil, Alemania, Italia, Paraguay y Rusia.

El informe distingue entre población extranjera que reside y población con autorización administrativa vigente. En 2025 hay más de siete millones de personas extranjeras con permiso en vigor, una cifra superior a la de residentes extranjeros empadronados.

Para el SJM, que el número de titulares con autorización de residencia supere al de residentes empadronados de la misma nacionalidad sugiere que muchas personas mantienen su documentación activa aunque ya no residan en España. Este patrón aparece con fuerza entre rumanos (diferencia de 520.186), británicos (155.610), ucranianos (110.976), franceses (90.072), alemanes (76.966) y chinos (17.487).

En el caso de Italia, la diferencia llega a 138.289 y se vincula tanto a la inmigración ítalo-argentina como a ciudadanos italianos que conservan su registro después de emigrar. Tener presentes estas brechas ayuda a interpretar bien las cifras y a evitar lecturas erróneas.