Obispo de Córdoba: "la confusión" oficial impidió dar los sacramentos en Adamuz

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, en declaraciones a los medios antes de presidir la misa funeral en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).
El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, en declaraciones a los medios antes de presidir la misa funeral en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, se ha desplazado este domingo a la localidad cordobesa de Adamuz para presidir la misa funeral en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido el domingo 18 de enero, en el que fallecieron 45 personas.

Durante su intervención ante los medios, el prelado ha señalado que, en el lugar del siniestro, se produjo una situación de confusión entre distintas autoridades. Según ha indicado, ese contexto habría impedido que los sacerdotes que acudieron pudieran administrar los últimos sacramentos a los heridos.

  1. Misa funeral y contexto del accidente
  2. Confusión en la coordinación y acceso de sacerdotes
  3. Respuesta de la parroquia y del vecindario
  4. Apoyo a las familias y acompañamiento
  5. Gestión del obispado en las primeras horas

Misa funeral y contexto del accidente

La celebración ha tenido lugar en Adamuz, con motivo del funeral por las personas fallecidas en el accidente ferroviario del 18 de enero. En total, el siniestro dejó 45 víctimas mortales.

La presencia del obispo en la localidad se ha enmarcado en los actos de recuerdo y apoyo a los afectados y a sus allegados, en una jornada centrada en la memoria de quienes perdieron la vida.

Confusión en la coordinación y acceso de sacerdotes

En declaraciones a los medios de comunicación, Jesús Fernández ha lamentado que la confusión entre las distintas autoridades impidiera que los sacerdotes pudieran acceder para administrar los últimos sacramentos. Ha afirmado que se trató de “un momento de tanta confusión”, poco habitual tanto para la población como para los responsables presentes.

También ha apuntado a la posibilidad de que no se contemplara la opción de facilitar el acceso, al considerar que “los muertos ya están todos muertos y que los vivos, se les puede hacer algo por ellos”. A su juicio, esa falta de entendimiento pudo estar detrás de lo ocurrido y dejó a muchos “un poco desprevenidos”.

Respuesta de la parroquia y del vecindario

El obispo ha destacado la rapidez con la que actuaron la parroquia y los vecinos del municipio. Según ha indicado, se realizó “un despliegue impresionante”, que resultó útil para atender a la situación y para ayudar a quienes llegaron después a comprender lo sucedido.

Ese apoyo local, ha señalado, contribuyó a sostener la atención en un momento inicial especialmente complejo, en el que se concentraron numerosas necesidades y una alta carga emocional.

Apoyo a las familias y acompañamiento

Jesús Fernández ha trasladado un mensaje dirigido a las familias y personas cercanas a las víctimas de Adamuz. Ha subrayado la importancia de acompañar a los allegados y de mantener el recuerdo de quienes fallecieron.

En ese contexto, ha expresado que se trata de un tiempo para “abrazar a las familias” y mantener la mirada en la memoria de los fallecidos, apelando a la fe, la comunión y la fraternidad para seguir adelante.

Gestión del obispado en las primeras horas

El prelado también ha relatado cómo se vivieron las primeras horas desde el obispado y cómo se organizó la respuesta. Ha explicado que, desde el primer momento, se intentó mantener presencia mediante la figura del párroco y la parroquia.

Ha añadido que, a primera hora del lunes, se trasladó a Adamuz cuando ya se conocía el fallecimiento de numerosas personas, mientras varias familias seguían esperando noticias. Ha descrito ese tramo como “realmente duro” y ha señalado que, con el paso de las horas, la situación se volvió aún más difícil, ya que “cada vez la esperanza se iba minorizando”.

En ese marco, ha indicado que la Iglesia asume una tarea específica: mientras los equipos sanitarios atienden a los heridos y se acompaña a los familiares, también se mantiene la mirada en quienes han fallecido.