Los agentes de la UCO aseguran que la cadena de custodia de Koldo está intacta

Archivo - El exasesor Koldo García a su llegada al Tribunal Supremo, a 27 de noviembre de 2025, en Madrid (España).

El juicio contra Ábalos y Koldo García por el caso mascarillas encara su semana clave en el Supremo

Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que participaron en las entradas y registros en los domicilios de los tres acusados han negado este lunes que se haya roto la cadena de custodia de los dispositivos incautados al exasesor ministerial Koldo García.

Uno de los agentes aseguró durante el juicio contra el exministro José Luis Ábalos, su exasesor y el empresario Víctor de Aldama, que investiga presuntos amaños en contratos de mascarillas durante la pandemia y que ya se encuentra en su cuarta y última semana, que "por la consistencia de los datos es imposible que se rompiera la cadena de custodia".

Los agentes detallaron que al intervenir un dispositivo, este se introduce en una bolsa con precinto, y si es necesario abrirla, esa bolsa debe ser descartada y reemplazada por una nueva, quedando todo registrado. "Intentamos manipular lo menos posible las evidencias y cualquier manipulación se anota", explicaron.

Además, señalaron que los teléfonos móviles incautados quedan “aislados electrónicamente” gracias a una bolsa especial llamada “faraday”, que impide que puedan ser manipulados de forma remota.

Estos agentes son los encargados de investigar la trama y sus firmas aparecen en los informes que sustentan la causa. En uno de ellos, se subrayaba el "papel relevante y de responsabilidad" que habría tenido Ábalos en la trama, así como los supuestos pagos y "otras contraprestaciones" que Aldama habría dado a Koldo para el exministro. También se abordará la adquisición de un chalet en Cádiz por uno de los socios de Aldama, un hecho que ya han comentado testigos como la empresaria Carmen Pano y su hija Leonor.

Los acusados tomarán la palabra este miércoles

Después de la sesión de este lunes, la vista se reanudará el miércoles, día en que los tres acusados declararán por primera vez. Tras cinco meses en prisión preventiva, el exministro y su exasesor explicarán su versión para responder a las acusaciones de corrupción.

La Fiscalía Anticorrupción pide para Ábalos la pena más severa: 24 años de cárcel. Para Koldo García solicita 19 años, mientras que la acusación popular eleva la petición a 30 años para ambos. En el caso de Aldama, la pena que afronta es menor, de 7 años, debido a su colaboración con la Justicia.

Durante la instrucción, Ábalos negó cualquier irregularidad en la compra de mascarillas y refutó que mediara para contratar a su expareja Jéssica Rodríguez o a su amiga Claudia Montes. También defendió la legalidad de sus ingresos en los últimos años.

Koldo García intentará demostrar que nunca cometió delito alguno. Se prevé que le pregunten por términos como ‘chistorras’, ‘soles’ y ‘lechugas’, que la Guardia Civil interpreta como alusiones a billetes de 500, 20 y 100 euros, respectivamente, usados en conversaciones con su entonces esposa.

Por último, Aldama, que será el primer acusado en declarar, es considerado por la UCO el “nexo corruptor” de la trama. Trata de destacar su colaboración con la Fiscalía, insistiendo en que las pruebas que ha aportado son "veraces y relevantes".