Tenerife registra su quinto enjambre sísmico y supera los 6.000 eventos sin riesgo de erupción

Archivo - Parque Nacional del Teide

La isla de Tenerife experimenta su quinto enjambre sísmico en menos de dos semanas, registrando más de 1.000 eventos híbridos. Desde que comenzó nuevamente la actividad volcánica al oeste de Las Cañadas del Teide hace cerca de tres semanas, el total de eventos supera los 6.000, con una profundidad aproximada entre 8 y 10 kilómetros.

Así lo explicó el director del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Itahiza Domínguez, tras un encuentro con el Cabildo de Tenerife y representantes de los 31 ayuntamientos de la isla. Destacó que la probabilidad de una erupción volcánica a corto o medio plazo sigue siendo baja.

Domínguez aclaró que estos enjambres están compuestos por sismos "muy pequeños," que apenas son detectables por los sensores, y que este último puede alcanzar cerca de un millar, aunque podrían ser más debido a la superposición de eventos que dificulta el conteo.

  1. Estado de la actividad volcánica
  2. Monitoreo y seguimiento científico
  3. Expectativas y probabilidades

Estado de la actividad volcánica

El director del IGN indicó que la cantidad de eventos no resulta significativa, dado que la energía liberada es muy baja, comparable a una magnitud sísmica menor a dos o tres, por lo que no representa un motivo de preocupación. Sin embargo, precisó que la transición a una fase eruptiva podría suceder rápidamente, aunque una erupción basáltica debería ir acompañada de terremotos más fuertes y perceptibles para la población.

Domínguez señaló que la probabilidad nunca es nula, pero la situación actual no difiere mucho de la que existía hace años, cuando no se tenía el mismo ruido volcánico de fondo. Además, resaltó que las conclusiones científicas compartidas por IGN, Involcan, CSIC, universidades canarias y otros expertos coinciden en mantener la alerta sin alarmismo.

Monitoreo y seguimiento científico

Desde 2016 se han registrado 11 enjambres sísmicos en Tenerife, cinco de los cuales ocurrieron en menos de dos semanas; esto, según Domínguez, no implica necesariamente un cambio significativo, sino que indica una actividad volcánica más intensa. Hace algunas décadas no existían herramientas ni datos tan precisos como los disponibles actualmente, por lo que aún no se puede determinar si esta dinámica es habitual o atípica.

El director del IGN puso como referencia un volcán en Italia que mantiene un comportamiento similar durante más de 60 años, señalando que la observación continua es clave para entender esta actividad.

Expectativas y probabilidades

Domínguez comentó que la calma podría volver en semanas, pero todavía es incierto. En estos momentos, la prioridad es esperar señales claras como nuevos sismos o cambios geoquímicos visibles en las fumarolas y alrededores del Teide, las cuales no se están presentando. En caso de erupción, esta se vincularía probablemente a zonas como Santiago del Teide o Guía de Isora, aunque el magma también podría emerger en otras áreas.

Reiteró que la actividad actual no implica necesariamente un desenlace eruptivo y descontó un posible evento de tipo basáltico en las dorsales cercanas al Teide. La isla cuenta con una red de detección mucho más avanzada que hace una década, con más de 100 estaciones entre el IGN y el Involcan, lo que asegura un monitoreo constante.

Finalmente, Domínguez reconoció que el vulcanismo suele generar rumores, especialmente en redes sociales, por lo que se trabaja en la difusión de información verificada para evitar desinformación.