Guardia Civil: sobornos en la trama 'Mediador' con regalos, viajes y tarjetas

Acusados y sus abogados en el juicio de la primera pieza del 'caso Mediador', con Marco Antonio Navarro en primer término
Acusados y sus abogados en el juicio de la primera pieza del 'caso Mediador', con Marco Antonio Navarro en primer término

Asuntos Internos de la Guardia Civil sostuvo en sede judicial que el general de división Francisco Espinosa mantenía condición y funciones asociadas al cargo de forma permanente, al tiempo que ofrecía al empresario Antonio Bautista contactos y vías de acceso a proyectos en África y en Canarias.

El planteamiento se expuso este viernes en la segunda jornada del juicio correspondiente a la primera pieza del caso Mediador, celebrada en Santa Cruz de Tenerife, según los datos aportados por el instituto armado.

En la vista, un capitán de Asuntos Internos declaró como testigo y defendió que el esquema investigado incluía una etapa inicial de acercamiento mediante obsequios, seguida de entregas de efectivo y el uso de tarjetas prepago que, según explicó, dificultan el rastreo.

  1. Sobornos y fase de engrasamiento
  2. Papel del general y contactos ofrecidos
  3. Grabaciones, regalos y pago investigado
  4. Viaje a Fuerteventura y petición de dinero
  5. Opción de contratación de la pareja
  6. Retiradas de efectivo y reuniones
  7. Equipo A y contactos con empresas
  8. Dinero en la vivienda y anotaciones
  9. Cuenta en Bélgica y transferencias
  10. Volcado de móviles y chats en clave

Sobornos y fase de engrasamiento

La Guardia Civil defendió que el modus operandi investigado incluía sobornos. Según el testimonio, la dinámica comenzaba con una fase de “engrasamiento” basada en regalos de escaso valor, que después daría paso a pagos en metálico y a tarjetas prepago.

El capitán indicó que no se ha podido acreditar con certeza la existencia y el uso de esas tarjetas por la complejidad de las pesquisas, aunque mantuvo que esa vía se describía en el contexto de la investigación.

El testigo calificó el caso como un “fracaso” para el cuerpo por la posición del implicado: un general de división, sexto en el escalafón, que habría aceptado presentes y dinero cuando estaba al frente de una fundación con servicios en El Sahel, mientras también percibía retribuciones de Interior. La defensa sostuvo que desde 2017 se encontraba en servicios especiales.

Papel del general y contactos ofrecidos

La investigación se apoyó en el testimonio del mediador, Navarro Tacoronte, detenido en otra causa, y en el volcado de dos teléfonos móviles. El capitán señaló que los hechos examinados se situaron en 2020 y que las diligencias se abrieron en 2022 por orden del Juzgado Número 4 de Santa Cruz de Tenerife.

En su declaración, el capitán describió que Espinosa era guardia civil “las 24 horas del día” y que contaba con despacho en la sede de Madrid, coche oficial con chófer, residencia oficial, tarjeta de visita y correo corporativo.

También afirmó que el general llegó a recibir en la Dirección General de la Guardia Civil a Antonio Bautista y a Navarro Tacoronte en octubre de 2020.

“Si no hubiera sido general, no estaríamos aquí”, expuso el testigo, y puso como ejemplo que en los primeros pasos se ofrecieron a Bautista proyectos por 14 millones en África occidental para la instalación de placas solares.

Según su relato, el general habría dicho al empresario: “Dime lo que necesitas y buscamos un contacto, conozco gente en la Embajada”, en referencia a su posición como jefe de proyectos en El Sahel.

Grabaciones, regalos y pago investigado

El capitán explicó que el mediador se valía de la figura del general y del exdiputado socialista Juan Bernardo Fuentes Curbelo para acceder a empresarios y que registraba encuentros con sus teléfonos, en especial durante comidas, con audios de hasta ocho horas.

El inicio de la secuencia se ubicó en un obsequio: dos cajas de puros y un encendedor, que, según el testimonio, recogió en el aeropuerto de Barajas un chófer del general.

Sobre los pagos, el testigo indicó que solo pudo constatar un supuesto abono de 1.500 euros de Bautista al general en una habitación de hotel, canalizado mediante el mediador. Añadió que Navarro Tacoronte reconoció que ese dinero era suyo.

Viaje a Fuerteventura y petición de dinero

Como ejemplo del funcionamiento atribuido a la trama, el capitán relató un viaje del general a Fuerteventura, en noviembre, con su pareja, en el marco de una relación extramatrimonial. Según explicó, Bautista habría pagado el billete de avión, el hotel y un coche de alquiler.

En una grabación, según el capitán, se recoge que el general quería “follar a todo pago y llevar dinero para justificar ante su mujer”, por lo que habría solicitado también entre 2.000 y 3.000 euros como gastos. El testigo añadió que el empresario mostró reparos al principio y que finalmente accedió para no contradecir a Espinosa.

El capitán señaló que se utilizó como argumento la organización de una conferencia que finalmente no se celebró, siguiendo el esquema de otra realizada con anterioridad, vinculada a la Guardia Civil, en Tenerife.

Opción de contratación de la pareja

Tras ese viaje, según el testigo, surgió la posibilidad —que definió como una exigencia— de que la empresa de Bautista contratara a la pareja del general con un sueldo de 3.000 euros. Indicó que Bautista se mostró reticente porque su salario como jefe era de 2.600 euros.

Aunque consta que la mujer realizó algunas gestiones comerciales, la contratación no llegó a materializarse.

También se planteó que el general fuese incorporado a la empresa tras su jubilación definitiva. En ese contexto, la defensa enmarcó la petición de tarjetas a Bautista para afrontar gastos iniciales de representación, al quedar, según se expuso, dos meses para la jubilación.

Retiradas de efectivo y reuniones

Los investigadores destacaron que Bautista habría retirado en apenas cuatro meses casi 60.000 euros en efectivo, algo que, según se indicó, no era habitual en su operativa antes de los contactos con Espinosa y Navarro Tacoronte.

De acuerdo con el capitán, las retiradas se producían de forma reiterada: con cada reunión se extraía dinero. Se mencionaron más de 23.000 euros vinculados a una decena de encuentros.

Equipo A y contactos con empresas

La Guardia Civil situó al general en una posición relevante en el intento de Bautista de cerrar contratos de placas solares con grandes empresas en las islas, entre ellas Lopesan, las de Miguel Ángel Ramírez o Eulen.

Ese movimiento se vinculó a un chat privado denominado “Equipo A”, que, según la defensa, se creó únicamente para coordinar una comida de amigos de la época en que Espinosa dirigía la Comandancia de Las Palmas.

Las ofertas no prosperaron. No obstante, en conversaciones se escucharía a un asesor de Lopesan decir al general: “lo haremos pero que sepas que esto no es normal, un 10 por ciento por encima de precio de mercado”, o “te recibo porque me lo ha pedido el general”, en alusión a Bautista.

Dinero en la vivienda y anotaciones

El capitán se refirió al registro de la vivienda del general, donde se localizaron más de 61.000 euros envueltos en ropa, dentro de cajas de zapatos y sobres. Indicó que esa forma de ocultación se observa en operaciones de “narcotráfico”, aunque también señaló que el general colaboró e indicó dónde estaba el dinero.

Para el testigo, se trataba de una forma “extraña” de ahorrar, al constar más de 300.000 euros en cuentas bancarias. Añadió que no resultaba coherente con pagos del “día a día” y sostuvo que, al menos en parte importante, el dinero procedía de Bautista.

También se citó un sistema contable básico, con anotaciones en las que aparecía la palabra “cash”.

Cuenta en Bélgica y transferencias

En la sesión se expuso igualmente la existencia de una cuenta bancaria en Bélgica no comunicada a la Agencia Tributaria. Según lo declarado, no constan pagos vinculados a Bautista, y se indicó que se utilizaba para transferencias a la pareja del general.

Volcado de móviles y chats en clave

Durante la tarde, otros tres agentes de Asuntos Internos declararon para avalar la autenticación de los mensajes y conversaciones obtenidos en el volcado de los teléfonos móviles.

Los agentes remarcaron que, aunque Espinosa estuviera en servicios especiales durante el periodo investigado, seguía integrado en el sector público mediante la FIIAPP (Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas), por lo que quedaba sometido a la ley de contratos.

Se señaló además que, para dirigir el proyecto europeo GARSI-Sahel, centrado en seguridad y formación contra el terrorismo, el candidato debe ser general de la Guardia Civil.

Los investigadores indicaron que los tres acusados crearon un chat con nombres en clave —“el curita”, “el jefe” y “el gordo”— y que en una conversación entre Bautista y Navarro Tacoronte se mencionó un contrato de 35 millones en Cabo Verde, con un 10% destinado al general.

También defendieron que la figura de Espinosa resultó determinante para que Bautista pudiera presentar ofertas a Lopesan y a Miguel Ángel Ramírez por la relación de amistad, y descartaron que el dinero hallado en la vivienda procediera de la venta de un piso heredado y de un reloj rolex, al no coincidir las cifras. Según los agentes, por el piso solo se habrían recibido en metálico unos 5.300 euros.

Aunque las operaciones no se cerraron, se expuso que el general dio por finalizada su intervención con una frase atribuida: “yo ya he hecho mi trabajo”.