Guardiola asegura en su toma de posesión que derechos no sufrirán "vaivén político"

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, en su toma de posesión el 24 de abril de 2026 en el Anfiteatro Romano de Mérida
  1. Discursos y promesas de María Guardiola
  2. Asistentes y apoyos en el acto
  3. Llamado al diálogo y la moderación
  4. Visión para Extremadura

Discursos y promesas de María Guardiola

María Guardiola tomó posesión de su cargo como presidenta de la Junta de Extremadura en un acto que tuvo lugar en el Anfiteatro Romano de Mérida. Durante su intervención, dejó claro que los derechos de los ciudadanos no estarán sujetos a cambios según intereses políticos, recalcando que estos derechos son innegociables e inamovibles.

Además, enfatizó que los servicios públicos, el bienestar y la calidad de vida de la población serán la máxima prioridad de su gobierno, sin espacios para discusiones o concesiones al respecto. Guardiola expresó su rechazo a toda forma de división y aseguró que su proyecto político está abierto para todos.

Destacó la importancia de la política como herramienta para la gestión responsable y honesta, afirmando que esta debe usarse para mejorar colectivamente, dejando atrás el egoísmo y los intereses particulares. Señaló que la sociedad sufre cuando se priorizan confrontaciones por encima del consenso, animando a construir un futuro basado en el respeto y el diálogo.

Asistentes y apoyos en el acto

El evento contó con la presencia de más de 400 invitados, entre ellos autoridades civiles, judiciales, militares y representantes sociales. Entre los asistentes destacaron el presidente del Senado, Pedro Rollán; el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana; así como el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, y el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna.

También estuvieron presentes dirigentes del Partido Popular como Miguel Tellado, Alfonso Fernández Mañueco y Paco Núñez, además del expresidente del Senado, Juan Ignacio Barrero, junto a otros líderes políticos regionales. El respaldo mayoritario para María Guardiola se concretó en la Asamblea de Extremadura, donde obtuvo 40 votos a favor, provenientes del PP y Vox. Los restantes 25 votos, del PSOE y Unidas por Extremadura, votaron en contra.

El apoyo de Vox vino tras un acuerdo de coalición que les otorgó la Consejería de Servicios Sociales con rango de Vicepresidencia, la Consejería de Agricultura y un senador autonómico. El acto inició con la lectura del real decreto de nombramiento por parte del presidente de la Asamblea y la juramentación de la presidente.

Llamado al diálogo y la moderación

En su discurso, Guardiola utilizó el Anfiteatro Romano como símbolo de la historia resiliente de Extremadura, recordando que el presente debe fundamentarse en bases sólidas y duraderas. También hizo referencia a sus raíces para rechazar las críticas basadas en estereotipos hacia su persona, solicitando un debate respetuoso y constructivo, capaz de superar el enfrentamiento personal.

La presidenta pidió que en esta legislatura los debates en la Asamblea sean profundos y que cada partido defienda sus ideas, pero siempre con moderación y diálogo. Destacó que la comunidad debe estar por encima de los intereses particulares y de las divisiones partidistas, subrayando la necesidad de acuerdos para avanzar.

Visión para Extremadura

Guardiola proyectó una Extremadura unida, libre, justa y orgullosa, donde las personas no sientan la necesidad de emigrar para buscar su futuro. Propuso un territorio donde las personas mayores sean respetadas, los jóvenes encuentren oportunidades próximas y las familias reciban apoyo en su día a día.

También manifestó su deseo de una política cercana a los ciudadanos, que aproveche el esfuerzo colectivo y recompense el trabajo. Apeló a recuperar una política que inspire confianza y funcione eficientemente, asegurándose de que Extremadura tenga presencia y voz destacada en Madrid y Europa.

Enfatizó que su objetivo es una región que no se resigna ni detiene su desarrollo, sino que siempre avanza y mejora, construyendo sobre la base sólida que la historia y su gente han dejado.