Semana Santa 2026 tendrá temperaturas más bajas de lo habitual en el este peninsular
Los pronósticos meteorológicos para la Semana Santa de 2026 indican temperaturas más bajas de lo habitual, con termómetros que se mantendrán entre 1 y 3ºC por debajo del promedio en comienzos de abril en varias regiones del este y norte de la península ibérica. Expertos de Meteored destacaron este lunes, durante una rueda de prensa, que se esperan condiciones climáticas propias del invierno en días iniciales, incluyendo nevadas en áreas montañosas.
Aun así, la mayoría de las zonas del sur experimentarán jornadas con temperaturas agradables, aunque las noches continuarán siendo frescas o frías especialmente en el interior del país. Desde Meteored resaltan que la Semana Santa estará caracterizada por una elevada variable climática e inestabilidad, algo común para esta época del año, por lo que es recomendable mantenerse atento a las actualizaciones del pronóstico.
El climatólogo Samuel Biener señaló que este descenso térmico se observará fundamentalmente en zonas como los Pirineos, los Valles del Ebro, el este peninsular y las Islas Baleares. Por el contrario, en el occidente de la península no se prevén variaciones significativas o incluso se esperan anomalías positivas debido a la posición del anticiclón, que favorecerá la llegada de vientos más cálidos del este.
- Escenarios climáticos previstos para Semana Santa
- Danás en primavera: un fenómeno a vigilar
- El invierno más húmedo del siglo XXI
Escenarios climáticos previstos para Semana Santa
El anticiclón también influirá en Canarias, enviando vientos del norte y noreste que mantendrán las temperaturas por debajo de la media histórica. Biener indicó que la inestabilidad no se espera desde el oeste de España, sino que será importante observar el comportamiento atmosférico proveniente de Europa continental y el Mediterráneo.
Los modelos meteorológicos plantean dos posibles escenarios: uno con estabilidad atmosférica a partir del domingo y otro en el que una dana afectaría principalmente al área mediterránea. En caso de que esa dana se forme, se podrían registrar días inestables en Baleares, la costa mediterránea y la Cordillera Cantábrica, debido a la persistencia del flujo del norte y noroeste.
En Canarias, existe mayor incertidumbre. Si el anticiclón se fortalece, los alisios dominarán y predominará tiempo estable. Sin embargo, si se descienden bolsas de aire frío o se desarrolla una dana, la inestabilidad aumentaría.
Respecto al inicio de la Semana Santa, desde el jueves hasta el Domingo de Ramos, se espera un ambiente frío en numerosas regiones peninsulares. Las precipitaciones se concentrarían ese domingo principalmente en las cordilleras Cantábrica, Pirineos e Ibérica Norte, con posibles chubascos dispersos en el sur del golfo de Valencia y mar balear, y más aislados en otras zonas del país.
Biener concluyó que el anticiclón podría mantenerse sobre España aportando estabilidad desde el domingo o lunes, o bien ascender permitiendo la formación de vaguadas o danes que provocarían lluvias a partir del Miércoles Santo en el este, Baleares y potencialmente en Canarias.
Danás en primavera: un fenómeno a vigilar
El meteorólogo José Manuel Viñas explicó que la Semana Santa llegará con un vórtice polar debilitado tras dos calentamientos súbitos estratosféricos ocurridos durante el invierno, los cuales desplazaron aire frío y fijaron un patrón de bloqueo escandinavo. Esto favorecerá un tiempo variable e inestable, con borrascas y vaguadas que afectarán a Canarias, el sur peninsular y el nordeste.
Aunque el Pacífico tropical está mostrando indicios de un posible evento de El Niño, este no tendrá influencia en el clima durante Semana Santa. Por lo tanto, la dinámica atmosférica alterada por los calentamientos estratosféricos seguirá siendo la principal responsable del tiempo, con intervalos de inestabilidad y cambios térmicos.
Andrea Danta mencionó que, pese a que las danes suelen relacionarse con el otoño, en primavera también deben considerarse. Esta estación, al ser una transición atmosférica, aporta mayor energía y genera un fuerte contraste entre aire frío en altura y calentamiento en superficie, condiciones que favorecen la formación de estos fenómenos.
Danta aclaró que la predicción de las danes es compleja, ya que al quedar aisladas del flujo principal de la atmósfera, su evolución resulta impredecible y con gran incertidumbre respecto a su posición e intensidad.
El invierno más húmedo del siglo XXI
Francisco Martín, coordinador de la Revista del Aficionado de la Meteorología en Meteored, señaló que el invierno climatológico reciente fue uno de los más húmedos en la historia, ocupando el tercer lugar en lo que va del siglo XXI y el octavo desde mediados del siglo XX. Esto se debió al paso constante de borrascas intensas entre finales de diciembre y casi finales de febrero.
Martín indicó que estas borrascas y anticiclones estuvieron condicionados por la corriente en chorro polar, que este invierno fue más intensa y más baja de lo habitual. Esto causó que las borrascas se desplazaran a latitudes inferiores mientras el bloqueo anticiclónico se ubicaba al norte de las Islas Británicas.
Además, mencionó la presencia de "ríos atmosféricos", corrientes de humedad que provenientes de latitudes tropicales y subtropicales, potenciaron la precipitación sobre ciertas zonas orográficamente expuestas, como Grazalema en Cádiz.
Consultado sobre los récords de precipitaciones en la península, Martín atribuyó estos fenómenos extremos en parte al cambio climático, que aumenta la capacidad atmosférica para retener humedad y proveer energía a tormentas y borrascas.
Asimismo, advirtió que este patrón clima extremo deberá considerarse como factor para fenómenos como lluvias intensas, sequías e incendios forestales en los próximos años, incluyendo el verano de 2026, que se anticipa con alta probabilidad de eventos similares.
Para la primavera, se prevé un tiempo variable e inestable, con presencia de algunas borrascas dispersas y flujos de aire meridionales, en un escenario de alta incertidumbre sobre precipitaciones y temperaturas algo superiores a lo normal.