Tren de borrascas: incidencias en agua potable en 33 municipios de Andalucía
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha indicado que el reciente tren de borrascas de las últimas semanas ha provocado incidencias relacionadas con las aguas de consumo en 33 municipios de seis provincias.
Según una nota difundida por el Gobierno andaluz, los avisos se han repartido en Granada (13), Málaga (9), Cádiz (4), Huelva (3), Córdoba (2) y Jaén (2), con afección en algunos casos al núcleo urbano y también a determinadas pedanías.
- Incidencias en el agua de consumo
- Causas principales y medidas adoptadas
- Municipios afectados por turbidez
- Otros supuestos: contaminación y captaciones
- Roturas de conducciones por daños en el terreno
- Riesgo sanitario y vigilancia
- Apoyo psicológico en alerta meteorológica
- Recomendaciones preventivas a la población
Incidencias en el agua de consumo
Antonio Sanz ha precisado que estas incidencias se explican, principalmente, por turbidez del agua en 17 casos y por rotura de conducciones en trece. Además, se han emitido hasta la fecha 21 resoluciones que declaran el agua como no apta.
El consejero ha señalado que, pese a que las incidencias han afectado a 59.564 personas, según el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo, el suministro alternativo para consumo humano se ha garantizado mediante reparto de agua embotellada o con cisternas.
Causas principales y medidas adoptadas
El titular de Sanidad ha detallado que el Plan de Acción de Salud Pública se ha desplegado con medidas como el aviso a epidemiólogos de los distritos afectados para reforzar la vigilancia, la sensibilización en Atención Primaria y el refuerzo de la inspección sanitaria.
En la semana del 2 de febrero, cuando se concentraron las principales incidencias y el nivel de Emergencia en Andalucía se elevó a 2, no se ha detectado un aumento en la notificación de enfermedades de declaración obligatoria ni brotes por enfermedades infecciosas que pudieran vincularse a los episodios de lluvias persistentes registrados en Andalucía.
Según lo expuesto, las lluvias intensas y persistentes pueden repercutir de forma directa en determinados abastecimientos de agua de consumo de los municipios afectados.
En este contexto, pueden verse alteradas las captaciones subterráneas por intrusión de escorrentías y también las captaciones de aguas superficiales destinadas a producir agua de consumo. Los abastecimientos pequeños sin estación de tratamiento resultan más sensibles, con un incremento de turbidez, como ha ocurrido en 17 municipios.
Municipios afectados por turbidez
Los municipios señalados por episodios de turbidez son Iznájar y sus pedanías, Rute y la pedanía de La Hoz (Córdoba); Dúdar y la urbanización Aguas Blancas, Fuentecamacho, Policar, Lugros y Riofrío (Granada); Jimena, Carchel y su pedanía Carchelejo (Jaén); y Alpandeire, Benaoján, Cortes de la Frontera, El Burgo, El Comenar, Igualeja, Jimera de Libar, Serrato, Álora y Siete Pilas de Benalauría (Málaga).
Otros supuestos: contaminación y captaciones
También se han descrito incidencias por contaminación microbiológica en Paterna y pedanías de Medina Sidonia, en Cádiz. Asimismo, se ha citado el caso de Benalauría (Málaga) por incorporar al abastecimiento una captación sin control sanitario debido a una emergencia de tipo estructural.
Roturas de conducciones por daños en el terreno
Otra parte de los problemas se ha vinculado a alteraciones del terreno, como corrimientos de tierras o arrastres, con daños en las infraestructuras de conducción y roturas de tuberías, una situación repetida en doce municipios.
En concreto, se han citado San José del Valle y Zahara de la Sierra (Cádiz); Bubión, Pampaneira, Soportújar, Berber (Órgiva), Castillejar, Benamaurel, Breas de Granada y Monachil (Granada); y Hinojos, Cañaveral de León y Cumbres de San Bartolomé (Huelva).
Riesgo sanitario y vigilancia
Sobre las enfermedades asociadas a estos fenómenos, el riesgo de transmisión se considera bajo en infecciones de heridas, y moderado para las estrictamente transmitidas por agua y alimentos, la leptospirosis y la legionelosis, especialmente en las primeras fases de la emergencia. Pasadas unas cuatro o cinco semanas desde el momento agudo, el riesgo se considera bajo.
En el caso de infecciones víricas respiratorias, enfermedades transmitidas por vectores e inmunoprevenibles, el riesgo se valora como bajo desde el inicio de la emergencia. No obstante, en enfermedades transmitidas por vectores o relacionadas con plagas como roedores, puede producirse un repunte a un nivel moderado a medio plazo.
Además, se ha advertido de posibles efectos indirectos de estos episodios meteorológicos, como deterioro de la salud mental, incremento de accidentes domésticos o agravamiento de enfermedades crónicas.
Apoyo psicológico en alerta meteorológica
En este marco, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha activado un plan operativo de apoyo psicológico y acompañamiento emocional para población y profesionales, vinculado al contexto de alerta meteorológica.
El dispositivo se articula a través de Salud Responde y el Centro de Emergencias 061, con participación de profesionales de psicología del SAS y voluntariado de entidades colaboradoras. Se ha definido como una intervención preventiva y temporal, integrada en la respuesta sanitaria, orientada a anticipar y atender de forma temprana posibles situaciones de estrés, ansiedad, incertidumbre, aislamiento o evacuaciones preventivas, sin generar alarma ni medicalizar el contexto.
La línea telefónica específica de apoyo psicológico (900 400 061) permanece operativa de 10,00 a 20,00 horas, todos los días, mientras se mantenga la situación.
Recomendaciones preventivas a la población
Como medidas preventivas, Salud Pública ha recomendado lavarse las manos con agua y jabón de forma frecuente; no consumir alimentos expuestos a la humedad o refrigerados tras un corte eléctrico; respetar las indicaciones del Ayuntamiento sobre el consumo de agua; desechar en 24-48 horas materiales húmedos que no puedan limpiarse ni secarse; y aislar las basuras para reducir el riesgo de vectores y plagas.
La Administración autonómica ha añadido que resulta aconsejable mantener las heridas limpias y cubiertas con apósitos impermeables; no manipular restos de animales muertos sin protección; cortar la luz y el gas hasta comprobar que las instalaciones están secas; realizar la limpieza con calzado de goma, ropa larga, guantes y mascarillas; y mantener puertas y ventanas abiertas durante las tareas de limpieza.