La Audiencia Nacional destaca a Ángela Murillo, infatigable y querida

Archivo - Ángela Murillo

La Audiencia Nacional despide a una de sus figuras más reconocibles. La magistrada Ángela Murillo ha fallecido este viernes a los 73 años, y el tribunal ya prepara el recuerdo a una carrera que dejó huella.

El presidente de la Audiencia Nacional, Juan Manuel Fernández Martínez, ha puesto el foco en su recorrido y en su peso dentro de la institución. Ha descrito a Murillo como una "trabajadora infatigable y querida por sus compañeros" y ha subrayado un dato clave: dedicó 32 años de su vida al tribunal.

El homenaje llega, además, en un momento simbólico. Fernández Martínez ha señalado que el próximo año la Audiencia Nacional cumplirá 50 años y ha querido visibilizar el trabajo diario que sostiene a la institución: "detrás de las instituciones hay muchas personas que cumplen con su obligación". Y ha rematado el mensaje con una promesa: "La Audiencia Nacional siempre recordará su legado".

  1. Un adiós que sacude al tribunal
  2. Una carrera de pionera en lo penal
  3. Casos que definieron una época judicial

Un adiós que sacude al tribunal

La despedida a Ángela Murillo no se limita a un gesto protocolario. En la Audiencia Nacional se reconoce el peso de una jueza que formó parte del corazón del tribunal durante más de tres décadas.

Juan Manuel Fernández Martínez ha enlazado su figura con el trabajo silencioso que sostiene la justicia cada día. En un contexto en el que la institución se encamina a su 50 aniversario el próximo año, el presidente ha querido recalcar que "detrás de las instituciones hay muchas personas que cumplen con su obligación" y ha insistido en que "La Audiencia Nacional siempre recordará su legado".

Una carrera de pionera en lo penal

Nacida en 1953 en Almendralejo (Badajoz), Ángela Murillo inició su trayectoria judicial lejos de los grandes focos. Su primer destino fue la localidad sevillana de Lora del Río, antes de pasar por distintos juzgados de Andalucía, el País Vasco y Madrid.

El salto decisivo llegó en mayo de 1993. Ese mes se incorporó a la Audiencia Nacional y se convirtió en la primera mujer que ingresó en la Sala de lo Penal, junto con la magistrada Manuela Fernández de Prado. Allí también abrió camino al ser la primera juez en presidir una de sus secciones.

Casos que definieron una época judicial

Su trayectoria quedó ligada a la evolución penal de la Audiencia Nacional. En los años noventa, en pleno pulso judicial contra el narcotráfico, fue ponente en sentencias clave de los juicios contra los clanes gallegos de la droga, con nombres que marcaron época: el 'caso Nécora', 'Temple' o 'Charlines'.

También firmó resoluciones sobre el terrorismo de ETA, con decisiones que ayudaron a perfilar el entramado de la organización más allá de los comandos que ejecutaban los atentados. En paralelo, en delitos económicos y de corrupción, su firma aparece en sentencias como las de la salida a Bolsa de Bankia, las llamadas 'tarjetas black', el 'caso Gescartera' o las primeras piezas del 'caso Villarejo'. Además, participó en resoluciones de los recursos de apelación del 'caso Gürtel', entre otras muchas causas relevantes.