Calor excepcional en mayo en España con temperaturas récord y noches tropicales

Archivo - Personas con ropa veraniega paseando por el Puente de Triana de Sevilla
  1. Prolongado episodio de calor a finales de mayo
  2. Qué es esta dorsal y cómo influye en el temperatura
  3. Características que definen una ola de calor
  4. Zonas y fechas con mayor intensidad calorífica
  5. El calentamiento global y el riesgo de incendios

Prolongado episodio de calor a finales de mayo

Los últimos días de mayo han estado marcados por un calor inusual que sorprendió a muchas personas. Durante el fin de semana pasado, las temperaturas se dispararon entre 5 y 10 grados más de lo habitual para esta época, algo que no parecía tener una pronta solución. Según los expertos, este aumento térmico se mantendrá a lo largo de toda la semana.

Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), confirmó que vivimos un episodio de calor con temperaturas similares a las de pleno verano, a pesar de estar aún a finales de mayo. La previsión apunta a que no cederá al menos en los próximos días.

Qué es esta dorsal y cómo influye en el temperatura

La responsable de Meteorología en Eltiempo.es, la doctora Mar Gómez, señala que este fenómeno se debe a la presencia de una dorsal en altura, que es como una “lengua” de aire cálido y estable atrapada en las capas altas de la atmósfera. Este efecto impulsa la subida de temperaturas y se combina con una masa de aire particularmente caliente para esta fecha.

Gómez califica esta dorsal como una "tapadera atmosférica" o una especie de cúpula que atrapa el calor en la superficie. Gracias a ella, los cielos permanecen despejados, se mantiene la estabilidad atmosférica y el aire desciende calentándose aún más, acumulando el calor cerca de donde vivimos.

Características que definen una ola de calor

Aunque las temperaturas son muy altas, esta situación aún no puede ser considerada una ola de calor. Según Mar Gómez, es más adecuado llamarlo un "episodio cálido muy intenso para la época". Para que un evento reciba la etiqueta de ola de calor, Aemet exige cumplir varios criterios específicos.

Entre estos requisitos están la duración de al menos tres días seguidos, que afecte a un mínimo del 10% de estaciones meteorológicas seleccionadas, y que las temperaturas máximas superen el percentil 95 de los registros diarios de julio y agosto. No basta con que el mercurio alcance valores puntuales de 38ºC o 40ºC para que se consideren olas de calor.

Zonas y fechas con mayor intensidad calorífica

Temperaturas altas en el interior y valle

Las áreas con temperaturas más elevadas serán el interior peninsular y los grandes valles, según señala Gómez. En concreto, se espera superar los 36ºC-38ºC en los valles del Ebro, Guadiana y Guadalquivir, especialmente a partir del miércoles. La Aemet prevé que entre jueves y viernes las máximas de 34ºC serán comunes en todo el país.

Ciudades como Badajoz, Sevilla, Córdoba y Zaragoza podrían registrar valores de entre 38ºC y 40ºC. Además, las temperaturas máximas durante estos días superarían las normales propias de un mes de julio, más aún en el norte de España. En zonas como el valle del Guadalquivir y Extremadura, el termómetro podría acercarse a los 40ºC.

Madrid también sentirá esta presión térmica con temperaturas que podrían desviarse hasta 10ºC o 12ºC respecto a lo habitual en estas fechas, un dato destacado por Gómez como una anomalía importante que afecta a la capital.

Atención a las noches tropicales y población vulnerable

Además de los días calientes, las noches no darán respiro. Serán tropicales, con mínimas que en algunos lugares no bajarán de los 20ºC, dificultando el descanso. Estas condiciones afectarán principalmente al este, centro, sur peninsular y la cornisa cantábrica, algo poco común para mayo en España.

Gómez recalca la importancia de cuidar especialmente a las personas más vulnerables, ya que para muchas aún no ha habido tiempo para adaptarse a estas altas temperaturas. Lo mismo ocurre con edificios como colegios o lugares de trabajo que no cuentan con medios para combatir el calor aún.

Se recomienda hidratarse con frecuencia, evitar las horas centrales del día, buscar sombra, proteger la piel, evitar ejercicios intensos durante las horas más calurosas y no dejar a niños, mayores o mascotas dentro de vehículos cerrados.

El calentamiento global y el riesgo de incendios

Este episodio cálido no anticipa un verano especialmente caluroso, pero sí refleja una tendencia creciente en los últimos años: los episodios de calor aparecen cada vez antes, son más intensos y frecuentes, todo en el contexto del calentamiento global.

Respecto al riesgo de incendios, Mar Gómez advierte que el calor extremo contribuye a aumentar la evaporación, secar la vegetación fina y reducir la humedad en el suelo y combustibles naturales, lo que facilita que el fuego se propague con mayor rapidez y fuerza, aunque no sea el único factor necesario para que se declare un incendio.