Carlos Gil señala que Barcelona es elegida por fugitivos para controlar sus "negocios"

El jefe adjunto de la Brigada Judicial de la Policía Nacional de Barcelona, el inspector Carlos Gil, de quien depende el Grupo de Localización de Fugitivos en Catalunya
  1. Fugitivos en Barcelona
  2. Factores para esconderse
  3. Tipología de delitos y cooperación
  4. Perfil del equipo de localización
  5. Estrategias en las detenciones

Fugitivos en Barcelona

El inspector Carlos Gil, jefe adjunto de la Brigada Judicial de la Policía Nacional en Barcelona y responsable del Grupo de Localización de Fugitivos en Cataluña, destaca que los delincuentes eligen la capital catalana como refugio por varios motivos. Uno de ellos es mantenerse cerca de sus redes de poder en sus países de origen, desde donde continúan controlando sus actividades ilegales.

Este grupo, creado en 2018 y compuesto actualmente por siete miembros, se especializa en capturar prófugos españoles e internacionales que se ocultan en la provincia de Barcelona. Actúan a partir de órdenes de detención emitidas por sus países, explicó Gil en una entrevista concedida a Europa Press.

El inspector explica: "Si formo parte del crimen organizado en Marsella y me instalo en Barcelona, sigo al alcance. En cambio, si me voy a Brasil, alguien podría intentar ocupar mi lugar por la distancia".

Factores para esconderse

Aparte de la cercanía a sus redes, los fugitivos prefieren ciudades como Barcelona, así como otras de la costa mediterránea hasta Málaga y Cádiz, por su clima, aunque esto pueda parecer un cliché. Según Gil, "es una zona donde se vive bien y es privilegiada en muchos aspectos".

Además, sienten que pueden pasar desapercibidos en lugares turísticos como Barcelona, especialmente los de origen italiano, dado que es la comunidad de expatriados italianos más numerosa de España.

En cuanto a las vías de comunicación, los fugitivos disponen de múltiples opciones, sean vuelos nacionales o en el Espacio Schengen, donde viajan con documentos falsificados, o bien por carretera, aprovechando la facilidad para cruzar fronteras sin ser detectados.

Finalmente, el inspector menciona que Barcelona y otras ciudades españolas se consideran territorios seguros debido al estricto control de armas, aunque la policía detecta un aumento de armamento, incluso de tipo bélico, utilizado para protegerse de clanes rivales en sus países de origen.

Tipología de delitos y cooperación

Gil señala que los fugitivos aprehendidos cometen delitos diversos como tráfico de drogas, crimen organizado (mafias italianas y cárteles de los Balcanes), homicidios, agresiones sexuales y estafas, dentro de estructuras criminales complejas.

Por tratarse de delincuentes de distintas nacionalidades, la colaboración con sus países es clave. Estos aportan la información inicial mediante órdenes europeas de detención o "notificaciones rojas" de Interpol, según Gil.

El Grupo de Localización inicia su trabajo con este material y cuenta con el apoyo de oficiales de enlace, policías destinados en Cataluña, entre ellos dos franceses y uno italiano, quienes facilitan datos y coordinan esfuerzos.

No obstante, el inspector advierte que algunas notificaciones rojas carecen de detalles suficientes para verificar la gravedad del delito, especialmente cuando se vinculan casos a motivos religiosos o políticos, destacando que algunos países resultan "sospechosos o dudosos".

Perfil del equipo de localización

Para integrar este grupo se requieren ciertas habilidades: ser buenos fisonomistas para reconocer a fugitivos con solo una fotografía, mucha paciencia para procesos que suelen alargarse, capacidad de adaptación al entorno y disponibilidad constante "24/7", ya que las detenciones pueden surgir en cualquier momento.

El inspector subraya la importancia de estar atentos: "Ellos necesitan suerte cada día, nosotros solo una oportunidad, pero esa oportunidad debe aprovecharse". Las investigaciones previas incluyen el análisis de fuentes abiertas, vigilancia de domicilios y zonas de tránsito, escuchas telefónicas y vigilancia en redes sociales.

Cuando la posición del prófugo se confirma, se solicita al juez la autorización para realizar registros domiciliarios, pese a las múltiples precauciones que adoptan para evitar ser localizados.

Estrategias en las detenciones

Gil recuerda casos como la detención de un miembro de una mafia italiana que se ocultaba en Barcelona, prácticamente confinado en su domicilio y protegido durante sus salidas nocturnas.

El grupo recibe formación en técnicas operativas para afrontar situaciones complejas como interceptar vehículos en movimiento. Gil señala que, siempre que es posible, trabajan con los Grupos Operativos Especiales de Seguridad (GOES), que cuentan con equipo especial y experiencia para intervenciones de mayor riesgo.

También se considera que, pese a su peligrosidad, los fugitivos son personas con vida social. Por ello, aprovechar encuentros con familiares o parejas es una estrategia para lograr su detención.

Un ejemplo destacado fue la captura de un agresor sexual y homicida procedente de Holanda, detenido en 2018 en una zona boscosa de Castellterçol (Barcelona), tras la denuncia de un compatriota que facilitó la acción policial neerlandesa y española.