Crisis y emergencias en España: 5 años de tensiones políticas entre PSOE y PP

Los últimos cinco años bajo el mandato de Pedro Sánchez han estado marcados por catástrofes de gran impacto en España, desde la pandemia de la COVID-19 en 2020, la erupción del volcán de La Palma en 2021, la DANA de 2024 o la reciente ola de incendios de 2025. A estas se suma el apagón eléctrico de abril de 2025, todas con un denominador común: la falta de coordinación fluida entre el Gobierno central y las comunidades autónomas, en su mayoría gobernadas por el Partido Popular (PP).

Pandemia de 2020: el inicio de los choques

La crisis sanitaria de la COVID-19 fue el primer gran pulso político. El Gobierno central asumió el mando único sanitario durante el estado de alarma, centralizando decisiones y recursos. Esta medida generó fricciones con comunidades como Madrid, gobernada por Isabel Díaz Ayuso, que criticó la gestión de residencias de mayores y el control del material sanitario.

Volcán de La Palma en 2021

La erupción del Cumbre Vieja en La Palma destruyó más de 1.200 hectáreas y obligó al realojo de miles de familias. Aunque la gestión inicial corrió a cargo del Gobierno canario, las ayudas estatales se convirtieron en el centro del debate político. El PP acusó al Ejecutivo de Sánchez de priorizar la visibilidad mediática sobre la eficacia en la reconstrucción.

DANA de 2024: el desastre más mortal

La gota fría de octubre de 2024 dejó 227 muertos y enormes daños materiales. La Generalitat Valenciana, dirigida por el popular Carlos Mazón, no solicitó el nivel 3 de emergencia que habría transferido el mando al Gobierno central. El retraso en la coordinación generó duras críticas cruzadas entre PSOE y PP, que pasaron de pedir “unidad” a culparse mutuamente por la magnitud de la catástrofe.

Incendios de 2025: récord histórico y confrontación política

En agosto de 2025, más de 200 incendios forestales arrasaron cerca de 400.000 hectáreas, el peor dato registrado en España. Aunque las comunidades más afectadas —Castilla y León y otras regiones gobernadas por el PP— no solicitaron elevar al nivel 3 la emergencia, reclamaron más medios estatales. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió que ya estaban disponibles. La confrontación se intensificó tras acusaciones de falta de recursos y reproches por la gestión política de la tragedia.

Un patrón que se repite: tensiones en cada emergencia

El balance de estos cinco años revela que, más allá de la gravedad de cada crisis, el verdadero reto está en la coordinación entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. La pandemia, el volcán de La Palma, la DANA de 2024 y los incendios de 2025 evidencian un patrón de choques políticos entre PSOE y PP, que en muchas ocasiones han utilizado estas emergencias como arma electoral en lugar de priorizar la respuesta ciudadana.