La derogación del decreto de alquiler afecta a Sumar y provoca tensión con PSOE
- Sumar y el rechazo a la prórroga de alquileres
- La tensión interna en el Ejecutivo
- Sumar presiona para retomar el decreto
- Batalla política y social en torno a la vivienda
- Ausencia de ministros y cruce de reproches
Sumar y el rechazo a la prórroga de alquileres
Sumar enfrenta nuevamente el rechazo por parte de la derecha en el Congreso a una de sus propuestas clave esta legislatura: la prórroga de los contratos de alquiler incluida en el decreto de vivienda. Esta iniciativa surge en medio de la crisis provocada por la guerra en Irán y ha generado también fricciones dentro del Ejecutivo, con el socio minoritario señalando falta de compromiso del PSOE para garantizar los votos en la votación celebrada este martes.
Aunque sectores de Sumar reconocen que esta derrota representa un revés para todo el Gobierno, mantienen su intención de seguir luchando para volver a presentar esta prórroga ante la Cámara. La batalla por la vivienda sigue encendida y no piensan quedarse cruzados de brazos.
La tensión interna en el Ejecutivo
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, no ha dejado lugar a dudas y ha asegurado que llevará al Congreso el decreto de prórroga de alquileres "las veces que haga falta". En el seno del grupo parlamentario plurinacional se baraja la opción de retomar el texto, añadiendo incentivos que podrían convencer a Junts —la formación de Carles Puigdemont— para que cambien su voto a favor.
Entre las posibles contrapartidas figuran beneficios fiscales para los caseros, medidas con las que se espera facilitar futuras negociaciones con los postconvergentes. La estrategia es clara: no rendirse y mantener el foco sobre la vivienda como una cuestión central.
Sumar presiona para retomar el decreto
Desde el socio minoritario defienden que han conseguido colocar la vivienda en el centro del debate público, y aunque el decreto fue tumbado en el Congreso, ven esta situación como una victoria política y social. Dos argumentos principales sustentan esta visión: por un lado, responder a la demanda progresista en defensa de los inquilinos, y por otro, evidenciar la postura antisocial del bloque conservador representado por PP y Vox.
Bustinduy no se ha mordido la lengua al calificar de “vergonzoso” el comportamiento de estas formaciones políticas. A pesar de que el decreto ha sido derogado justo antes de las elecciones andaluzas, diversos sectores de Sumar insisten en que su impulso les fortalece frente a la opinión pública como defensores de los derechos de los arrendatarios, mientras que PP y Vox podrían ver erosionada su imagen por el rechazo.
Batalla política y social en torno a la vivienda
En un contexto donde Sumar reclama un liderazgo que el PSOE no parece mostrar, el Ministerio de Vivienda queda en entredicho. Desde el socio minoritario critican la aparente falta de acción e implicación del PSOE para conseguir el apoyo de Junts o del PNV mediante concesiones fiscales que facilitaran la aprobación del decreto.
El diputado de Compromís y miembro de Sumar, Alberto Ibáñez, ha expresado abiertamente su descontento con Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, señalando que parecía no tener claro ni siquiera su propio posicionamiento respecto a la prórroga.
Ausencia de ministros y cruce de reproches
La tensión se ha hecho patente en el Congreso, donde algunos ministros socialistas, en particular Isabel Rodríguez, no estuvieron presentes para defender la medida —se encontraba atendiendo preguntas en el Senado—, lo que originó el malestar dentro de Sumar. El coportavoz de los Comuns, Gerardo Pisarello, destacó esta ausencia, afirmando que el Ministerio de Vivienda ha actuado “poco y tarde”.
Además, Lara Hernández, coordinadora general de Sumar, preguntó en redes sociales dónde se encontraba la ministra, lanzando un dardo sobre la importancia de hacer bien el trabajo político.
Por su parte, fuentes de Sumar subrayan que el grupo minoritario ha sido quien ha tomado la iniciativa y podría dejar en evidencia a la derecha, acusándola de generar inseguridad jurídica al no apoyar un parche necesario para la crisis de la vivienda.
Este martes, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, también llamó a la movilización social en caso de que el decreto fuera rechazado, tal como ocurrió. Sin embargo, esta derrota se suma a otras, como la no admisión a trámite del proyecto para la reducción de jornada, que también fue tumbado por PP, Vox y Junts.
Sumar defiende que las solicitudes de prórroga formuladas durante la vigencia del decreto siguen siendo válidas, aunque algunos reconocen que puede surgir polémica jurídica al respecto.