La DGT respalda el límite de 30 km/h en ciudad tras 5 años para reducir atropellos mortales
La Dirección General de Tráfico (DGT) celebra cinco años de la implementación del límite de velocidad de 30 km/h en calles de las ciudades con un solo carril por sentido. Esta medida busca reducir los atropellos mortales y mejorar la seguridad vial urbana.
Desde que entró en vigor el 11 de mayo de 2021, el principal objetivo de esta normativa ha sido disminuir las muertes por accidentes de tráfico en zonas urbanas, así como reducir el ruido y la contaminación en las ciudades.
- Objetivo y modelo de movilidad
- Análisis de resultados en los últimos cinco años
- Ciudades con reducción de siniestralidad
Objetivo y modelo de movilidad
Pere Navarro, director de la DGT, ha resaltado que circular a 50 km/h implica una probabilidad del 80% de fallecer en un accidente, mientras que a 30 km/h esta probabilidad baja al 10%. Esta medida forma parte de un plan de movilidad urbana basado en el principio de que el 20% de las calles soportan el 80% del tráfico en las ciudades.
Las vías que forman parte de esa red principal son las que conectan la entrada y salida de los núcleos urbanos y los nudos entre barrios, donde se mantiene el límite a 50 km/h para conservar la fluidez del tráfico. El resto, que representa el 80% del total de calles y soporta sólo el 20% del tráfico urbano, está regulado con el límite de 30 km/h para favorecer la calma y seguridad vial.
Análisis de resultados en los últimos cinco años
Según datos de la DGT, en 2024 se redujo en casi un 5% el número de fallecimientos por accidentes en vías urbanas respecto a 2019. De manera particular, los ciclistas fallecidos bajaron un 19%, mientras que la mortalidad entre peatones cayó un 16% aproximadamente.
Por grupos de edad, el mayor descenso de fallecidos se registró entre personas de 35 a 44 años, con una reducción del 42%. En contraste, el grupo de 15 a 24 años fue el único que experimentó un aumento, aunque leve, del 3%.
Ciudades con reducción de siniestralidad
Casi el 40% de las ciudades españolas con más de 100.000 habitantes, incluidas grandes urbes como Bilbao, Madrid, Barcelona y Valencia, han logrado disminuir la siniestralidad en sus calles durante estos cinco años.
Entre las ciudades con mejores resultados destacan Alcobendas, Alcorcón, Barakaldo, Dos Hermanas, Leganés, Mataró, Rivas-Vaciamadrid, Telde y Torrejón de Ardoz, que en 2024 no registraron víctimas mortales en sus calles.