España ya suma más de 100 muertes en el trabajo antes del Día de la Seguridad
El próximo martes 28 de abril se conmemora el Día Internacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo. España llega a esta fecha con una cifra preocupante: 104 trabajadores fallecidos en accidentes laborales durante los dos primeros meses del año, según datos provisionales del Ministerio de Trabajo y Economía Social. Esto supone un incremento de seis muertes respecto al mismo período del año anterior.
Entre las causas principales de estos accidentes mortales destacan los infartos y derrames cerebrales, que suman 40 casos. También figuran los golpes causados por caídas de trabajadores, con 14 fallecidos, y los accidentes de tráfico, también con 14 casos fatales. Estos datos subrayan la diversidad de riesgos presentes en el ámbito laboral.
Los accidentes mortales ocurridos durante la jornada laboral han aumentado un 15,2% hasta febrero, totalizando 91 fallecidos, frente a los 79 registrados en el mismo período en 2025. Por otro lado, los accidentes ‘in itínere’ —aquellos que ocurren en el trayecto entre el hogar y el trabajo— han bajado un 31,6%, con 13 fallecidos, es decir, seis menos que el año anterior.
- Accidentes mortales por sectores
- Siniestralidad según tipo de accidente
- Perfil de los trabajadores fallecidos
- Otras dimensiones de la salud laboral
- Denuncias sobre la evaluación de riesgos y enfermedades profesionales
Accidentes mortales por sectores
Dentro de los fallecimientos en jornada laboral, el sector servicios es el que acumula la mayor cantidad, con 47 muertos y un aumento del 14,6% respecto a 2025. También registraron un incremento el sector agrario, que tuvo ocho fallecidos, seis más que el año anterior, y la industria, con 16 muertes, cinco más.
Por el contrario, la construcción ha visto una reducción en el número de muertes en el trabajo, con 20 fallecidos, cinco menos que en el primer bimestre del año pasado. No obstante, al tratarse de un periodo corto que varía en días laborables, las variaciones estadísticas deben tenerse en cuenta con cautela.
Siniestralidad según tipo de accidente
El total de accidentes laborales con baja disminuyó un 0,6% hasta febrero, con 91.383 casos. De estos, 77.663 ocurrieron en el centro de trabajo, un 1,7% menos, y 13.720 fueron accidentes ‘in itínere’, que aumentaron un 6,3% en comparación interanual.
Los accidentes graves en jornada laboral crecieron un 2,3% hasta 527, mientras que los graves ‘in itínere’ aumentaron un 5,6%, alcanzando 131 casos. En cuanto a los accidentes leves, aquellos en la jornada laboral cayeron un 1,8% a 77.045, pero los leves ‘in itínere’ subieron un 6,4%, con 13.576 accidentes.
Perfil de los trabajadores fallecidos
De las 104 muertes laborales en lo que va de año, 101 correspondieron a asalariados, ocho menos que en el mismo periodo de 2025, y tres a trabajadores por cuenta propia, dos menos. Los autónomos sufrieron 4.015 accidentes laborales con baja, un 5,4% menos, con 3.713 en la jornada y 302 ‘in itínere’, que aumentaron un 4,1%.
Además, se reportaron 76.104 accidentes sin baja, un 2,3% menos que en el año anterior. En 2025, el total de muertes fue de 735, 61 menos que en 2024. La mayor parte fueron hombres, responsables del 70% de los accidentes con baja y del 93% de los mortales. Las mujeres, en cambio, protagonizaron el 54% de los accidentes ‘in itínere’ y más de la mitad de las enfermedades profesionales.
Otras dimensiones de la salud laboral
Un informe de CCOO vincula el descenso de accidentes en los últimos años con cambios significativos en el empleo y la mejora de condiciones tras la reforma laboral, pero no con un aumento en la cultura preventiva. Además, la mayor incidencia femenina en accidentes ‘in itínere’ y enfermedades profesionales está relacionada con la parcialidad y las responsabilidades de cuidados que asumen.
En cuanto a la salud mental, el 36% de quienes declaran problemas de este tipo, casi la mitad mujeres, atribuyen su origen a las condiciones laborales o a la dificultad para conciliar horarios. Los trabajadores en tareas manuales presentan índices de siniestralidad muy superiores a los técnicos, destacando que el 16% de los peones en la industria manufacturera sufrieron algún accidente en 2025.
Las edades con mayor incidencia de accidentes son los jóvenes de 16 a 19 años, mientras que la mortalidad afecta más a personas mayores de 60 años, especialmente por patologías no traumáticas como infartos o ictus. Respecto a la nacionalidad, trabajadores de Ecuador, Colombia, Marruecos y Senegal duplican los índices de los españoles, especialmente en sectores con riesgo como la construcción.
Denuncias sobre la evaluación de riesgos y enfermedades profesionales
CCOO denuncia que en el 35% de los partes de accidente revisados no se determinaba el riesgo que causó el siniestro, lo que pone en duda la calidad de las evaluaciones realizadas. Tanto CCOO como UGT destacan también el grave déficit en el reconocimiento de enfermedades profesionales, que están muy infradeclaradas.
En 2025, solo se informaron cerca de 30.700 enfermedades profesionales, principalmente trastornos musculoesqueléticos. En cuanto al cáncer laboral, únicamente 119 casos fueron registrados el año pasado con origen en el trabajo, muy lejos de los más de 297.000 nuevos diagnósticos que reportó la Sociedad Española de Oncología.
También se advierte que, a pesar de haber más de 600.000 bajas temporales por problemas de salud mental en 2025, solo 203 se vincularon al ámbito laboral. Por último, el índice de accidentes con baja aumentó un 37% en los trabajadores fijos discontinuos desde 2019, y un 17,5% desde 2022, cuando entró en vigor la reforma laboral.