España alcanza el mayor número de trabajadores de 60 a 64 años desde 1970

Archivo - Un trabajador sénior

 

Factores como la incorporación creciente de las mujeres al mercado laboral, el mejor estado de salud de la población mayor y las reformas en los sistemas públicos de pensiones han propiciado en España niveles récord de empleo en la población senior, según un informe de Funcas que también destaca que esta tendencia es común en otros países europeos.

De acuerdo con Funcas, en 2025 trabajó el 53% de la población española de entre 60 y 64 años, la cifra más elevada desde 1970, cuando se llegó al 72%. Este aumento se debe principalmente al crecimiento del empleo femenino, que llegó a un récord histórico del 48%, mientras que el empleo masculino alcanzó el 58%.

María Miyar, directora de Estudios Sociales de Funcas, argumenta que el alza en la ocupación femenina refleja su mayor integración en el mercado laboral durante las últimas décadas. Además, el incremento tanto en hombres como en mujeres está relacionado con la mayor esperanza de vida, la mejor salud en edades avanzadas y la disminución del esfuerzo físico medio requerido en los trabajos. También, en varios países, se observa un retraso en la edad de jubilación para paliar los desequilibrios financieros futuros de los sistemas de pensiones.

En el grupo de 65 a 69 años, la tasa de empleo también alcanzó un máximo relativo en 2025 con un 14%, la más alta desde 1981, aunque aún inferior al 18% registrado en 1970. Destaca nuevamente la evolución del empleo femenino, que llegó al 11%, su nivel más alto desde 1970, conforme resalta el estudio.

En el ámbito europeo, la ocupación laboral en edades avanzadas también presenta tasas elevadas. El empleo masculino entre 60 y 64 años aumentó en casi todos los países de la UE, exceptuando Rumanía, mostrando un crecimiento notable.

En siete países se superó el 70% de tasa de empleo en esta franja de edad durante 2025, con los Países Bajos liderando con un 77%. Mientras que España ocupaba en 2000 la séptima posición con un 39%, en 2025, pese a alcanzar el 58%, retrocedió al decimonoveno lugar debido a un mayor incremento en otros países.

Respecto a las mujeres de 60 a 64 años, el aumento del empleo es generalizado en la UE, excepto en Rumanía, aunque solo en la mitad de los países se redujeron las diferencias respecto a las tasas masculinas.

España, con una tasa femenina del 15% en 2000 (decimotercera posición), mantuvo un lugar similar en 2025, con un 48% y el puesto decimoquinto. Esta cifra está lejos de la de Estonia, Suecia y Letonia, que lideran el ranking con tasas superiores al 70%.

En el rango de 65 a 69 años, el incremento de las tasas de empleo desde 2000 hasta 2025 es igualmente evidente, siendo Portugal una excepción junto con Rumanía, especialmente en los hombres, señala Funcas. Cinco países superaban en 2025 una tasa masculina del 35%, con Dinamarca a la cabeza con un 43%.

El crecimiento en la tasa femenina en esta edad es también general, aunque los niveles siguen siendo inferiores a los masculinos y solo siete países han acortado esta diferencia.

La tasa femenina española, que en 2000 era del 2% (posición vigésima tercera), subió al 11% en 2025, alcanzando la décimosexta. Esta cifra se ubica considerablemente por detrás de los cuatro primeros países, que superan el 25% (los tres países bálticos y Suecia).

Tasas bajas en comparación con la UE

Funcas destaca que las tasas españolas de empleo en población mayor se encuentran en niveles bajos o medios bajos en comparación con la Unión Europea, lo cual indica potencial para un aumento futuro.

Uno de los cambios significativos para los ocupados de 65 a 69 años es la duración de su jornada laboral. El estudio indica que el aumento en la modalidad de trabajo a tiempo parcial es un mecanismo común para la transición hacia la jubilación completa.

El trabajo a tiempo parcial comienza a ser más frecuente entre las mujeres de 55 a 59 años, mientras que entre los hombres es menos común hasta llegar al grupo de 65 o más años, donde el porcentaje de empleo parcial es similar en ambos sexos, señala Funcas.

Respecto a la situación profesional, entre las mujeres, conforme aumenta la edad, disminuye la proporción de asalariadas en el sector privado y crece la del sector público hasta los 60-64 años, decreciendo después. También aumenta el trabajo autónomo.

En los hombres, las variaciones con la edad son similares, pero destaca el aumento notable del trabajo por cuenta propia en edades avanzadas, pasando del 28% en el rango de 60 a 64 años al 60% en mayores de 65 años.