El emérito cumple 88 años en el exilio y su regreso a España sigue en el aire
Las memorias publicadas recientemente y varias entrevistas han devuelto a Juan Carlos I al centro del debate público. A ello se suma un vídeo, de tono controvertido, en el que pidió respaldo para Felipe VI, lo que incrementó la atención mediática y política.
El rey cumple 88 años este 5 de enero. La fecha llega con una circunstancia que se repite respecto a su nacimiento: el aniversario se celebrará fuera de España y sin una previsión nítida sobre un regreso estable desde Emiratos Árabes Unidos, donde fijó su residencia en agosto de 2020.
- Cumpleaños en Abu Dabi y horizonte de regreso
- ‘Reconciliación’, nostalgia y relación con Zarzuela
- Funeral y entierro en El Escorial
- Mensaje sobre Felipe VI y respuesta de la Casa del Rey
- Franco en las memorias y lectura política
- Visitas a España, polémica y limbo sobre el retorno
Cumpleaños en Abu Dabi y horizonte de regreso
Juan Carlos I afronta su 88 cumpleaños sin un calendario claro para volver a instalarse de forma permanente en España. Desde que trasladó su residencia a Emiratos Árabes Unidos en agosto de 2020, el escenario ha estado marcado por la falta de una perspectiva definida sobre un retorno estable.
La situación se ha visto condicionada por la polvareda generada tras la publicación de sus memorias y por varias entrevistas concedidas a medios franceses, en las que se ha defendido su trayectoria y se ha subrayado su deseo de regresar, si bien se ha admitido que la decisión no depende únicamente de su voluntad.
‘Reconciliación’, nostalgia y relación con Zarzuela
En ‘Reconciliación’, libro autobiográfico escrito junto a la autora francesa Laurence Debray, se expone con claridad la nostalgia por España. En sus páginas se describe un sentimiento de ausencia persistente, con la idea de que esa falta continuaría mientras no sea posible residir allí “con total normalidad”.
El relato también sitúa el presente en Abu Dabi como un espacio desde el que se mantiene un vínculo emocional con el país, a la vez que se menciona que las visitas a España han quedado supeditadas a la aprobación de la Casa Real y que no se dispone de una vida familiar en la Zarzuela.
Además, el texto incluye reflexiones sobre la etapa final de la vida. Se plantea, con serenidad, la cercanía de ese momento por razón de edad y se especula sobre cómo podría desarrollarse el último adiós.
Funeral y entierro en El Escorial
En el libro se aborda de forma directa la cuestión de si existe un plan para el funeral. Se afirma que no se ha recibido información concreta al respecto y se compara esa ausencia de detalle con el caso de la familia real británica, donde se describen preparativos minuciosos para cada miembro.
También se sugiere el deseo de ser enterrado en el Panteón de Reyes del Monasterio de El Escorial, donde por decisión expresa suya fue sepultado su padre, Don Juan, en 1993, pese a no haber reinado, y su madre, Doña Mercedes, en el año 2000.
El texto reconoce que el panteón “está lleno” y explica que, una vez se complete el procedimiento habitual tras el paso por el ‘pudridero’, no quedaría espacio. Ante ese límite, se apunta que podría existir la opción de construir otro recinto.
La decisión se sitúa en el ámbito institucional y presupuestario. Se plantea como una cuestión sujeta a la voluntad política y a la disponibilidad de fondos, y se indica que, por ahora, no constaría nada cerrado ni organizado. En paralelo, se reivindica la necesidad de preservar la monarquía, que se describe como sometida a ataques frontales por parte de ciertos partidos políticos.
Mensaje sobre Felipe VI y respuesta de la Casa del Rey
Entre los elementos que han reactivado la controversia destaca un vídeo difundido el 1 de diciembre. Fue el primer mensaje dirigido a los españoles desde la abdicación de junio de 2014. En él se defendió el “papel esencial” de la monarquía durante la Transición y se dirigió un llamamiento específico a los jóvenes.
En ese mensaje se pidió apoyo para Felipe VI en su tarea de “unir a todos los españoles” y para que España mantenga un papel relevante en el mundo. La intervención se enmarcó también en la voluntad de respaldar la continuidad institucional, con referencias al futuro de la Corona y a la preparación de la princesa Leonor para suceder llegado el momento.
Sin embargo, en Zarzuela se interpretó que el vídeo cruzaba un umbral. Hasta entonces, la línea general había sido no comentar asuntos relacionados con Juan Carlos I desde su retirada de la vida pública y su salida de España, pese a los frentes judiciales que lo afectaron en los últimos años.
Tampoco provocó respuesta oficial la publicación de ‘Reconciliación’, donde se califica de “insensible” el trato recibido por parte de Felipe VI, aunque se enmarca esa actitud en el deber, y se menciona un “malentendido personal” con la Reina Letizia. Con el vídeo, en cambio, se replicó señalando que no era “oportuno ni necesario” dadas las circunstancias.
El episodio llegó poco después de los actos por la conmemoración de la proclamación de Juan Carlos I el 22 de noviembre de 1976, a los que no fue invitado, más allá de una comida familiar privada en El Pardo. Además, el tono del mensaje fue comparado con el que trasladó Franco antes de morir, cuando solicitó “el mismo afecto y lealtad” y “el mismo apoyo de colaboración” para el nuevo rey.
Franco en las memorias y lectura política
Uno de los pasajes que más malestar habría generado, especialmente en sectores políticos, fue la manera de describir la relación con el dictador. En las memorias se reconoce que el acceso al trono se produjo gracias a Franco y se destaca su “inteligencia y su sentido político”.
Asimismo, se sostiene que, en el lecho de muerte, Franco le dejó “las manos libres” para impulsar un proceso de reformas que desembocaría en la Transición. Estas afirmaciones se sumaron a la percepción de polémica en torno al contenido del libro y su impacto público.
El regreso tampoco se habría facilitado por la afirmación de no sentir arrepentimiento ni remordimientos. No obstante, en una entrevista en la cadena ‘France 3’ el 26 de noviembre se dijo que, de poder volver atrás, habría más cuidado en la forma de actuar. En el libro se admite no ser “un santo” y se lamenta que, para muchos, pesen más los “deslices” de la vida privada que la labor como “rey democrático, moderno y unificador”.
Visitas a España, polémica y limbo sobre el retorno
La primera visita a España en mayo de 2022, tras la salida al extranjero, generó un fuerte revuelo por la atención mediática. Con el tiempo, los siguientes desplazamientos a la península —en general con Sanxenxo como destino principal— fueron despertando menos interés, lo que permitió una cierta normalización.
Ese marco se alteró con la publicación de las memorias y con las últimas apariciones públicas, que volvieron a situar a Juan Carlos I en el foco. En consecuencia, el deseo de volver a residir de forma permanente continúa sin concretarse.
En el plano político, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declaró recientemente que la decisión sobre su regreso es suya. A la vez, coincidió con Zarzuela al calificar de “inoportuno” el vídeo en el que el padre de Felipe VI pidió apoyo para el actual monarca.