Enterrador afirma que el intercambio de féretros era conocido por gran parte del pueblo

La Audiencia de Valladolid donde continúa el juicio por el denominado 'caso ataúdes'.
La Audiencia de Valladolid donde continúa el juicio por el denominado 'caso ataúdes'.
  1. Acusaciones en el caso ataúdes de Valladolid
  2. Relatos de las familias afectadas
  3. Testimonios sobre la supuesta incineración fraudulenta
  4. El reciclaje de ornamentos florales

Acusaciones en el caso ataúdes de Valladolid

Han sido vistos vehículos cargados con tableros de aglomerado usados para quemar cuerpos, una situación denunciada en el juicio del ‘caso ataúdes’ en Valladolid. Valeriano V.A., marmolista y enterrador, ha señalado al fallecido empresario Ignacio Morchón Alonso, líder del grupo funerario El Salvador, como responsable principal de la operación para reutilizar ataúdes y coronas de flores en múltiples funerales.

Este testigo, que trabajó para Mármoles San Andrés, empresa que colaboraba con la funeraria, afirmó que el suceso era conocido por gran parte de la comunidad de Santovenia. Relató cómo recogió información sobre el fraude gracias a otro trabajador del grupo entre 1995 y 2015, quien documentó el caso en libretas y dispositivos digitales.

Durante su declaración, explicó que confrontó personalmente a Morchón Alonso para pedir el fin de la práctica ilícita, que incluía la reutilización de féretros y flores para su posterior venta. Según Valeriano, el empresario respondió que no tenía intención de detener la actividad, indicando además que no se sentía presionado por nadie. Al ver que no se logró detener la operación, el testigo informó a una familia afectada, que ayudó a la Policía Nacional a contactar con él tras revelarse la trama.

Relatos de las familias afectadas

Además del testimonio de Valeriano, cerca de veinte personas afectadas han declarado en la Audiencia de Valladolid. Muchas de ellas expresaron que desconocían el fraude hasta que se difundieron los hechos en los medios de comunicación. Los familiares denunciaron prácticas engañosas de la funeraria, como impedirles presenciar incineraciones o la entrega de ataúdes que no correspondían.

Teresa C.B., quien perdió a su padre en 2002, relató que durante la cremación les cerraron las cortinas y no pudieron ver el proceso. Calificó el intercambio de féretros como un “auténtico sacrilegio” que prolongó el sufrimiento de su familia, reclamando que los responsables sean sancionados penamente. En la misma línea, Juan Carlos M., cuyo padre, madre y hermano fueron víctimas, pidió justicia con énfasis en la aplicación de penas severas.

María Jesús D., viuda de Carlos, pidió al tribunal mano dura para quien cometió “hechos inimaginables” y subrayó la necesidad de respetar a los fallecidos. Otro caso emotivo fue el de Dévora S.P., cuya madre falleció joven y cuyo dolor se agravó al conocer el posible uso fraudulento del ataúd.

Testimonios sobre la supuesta incineración fraudulenta

María Jesús M. relató intentos frustrados de presenciar la cremación de su madre en 2009, en varias ocasiones denegados por los empleados. Además, comentó que cuando acudió a recoger la urna, inicialmente le indicaron que no se encontraban las cenizas, hasta que un trabajador apareció con ellas, calientes incluso un día y medio después de la cremación supuesta. Esta versión refuerza la hipótesis de que la incineración fue solo simulada para facilitar el cambio de ataúd.

Carla G.G., quien asistió al funeral de su padre en 2011, recordó la premura notable que transmitía la funeraria para realizar la cremación. Expresó su indignación y rabia al enterarse de estas prácticas, calificándolas de “sinvergüenzas” por el afán de lucro a costa del dolor de las familias.

El reciclaje de ornamentos florales

Un aspecto denunciado en el juicio es el reciclaje de coronas de flores, también motivo de reclamos por los familiares. María Ángeles P.S. denunció la desaparición de las flores tras la cremación de su madre en 2012, especialmente la pérdida de una “rosa eterna” colocada en las manos de la fallecida. La idea de que pudieran haber manipulado estas flores le causó un gran pesar.

Ana Isabel G., afectada por la situación de sus abuelos y padre, también describió cómo le entregaron coronas con flores marchitas, posiblemente reutilizadas en sepelios anteriores. La audiencia continúa con nuevas declaraciones de perjudicados previstos para la sesión de este miércoles, lo que permitirá avanzar en la investigación de esta trama que causa conmoción en la región.