España debe intensificar la reducción de sus emisiones para alcanzar la meta 2030
La Unión Europea enfrenta un gran desafío para alcanzar sus metas climáticas de 2030 si no acelera significativamente el ritmo de la descarbonización. En España, será necesario reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 43% adicional para ajustarse al objetivo europeo de disminuir estos gases en un 55%. Esta conclusión se desprende del último número de Papeles de Economía Española, la revista trimestral de Funcas dedicada a analizar el estado de la transición hacia la neutralidad climática.
El informe, coordinado por María J. Moral, plantea que los avances en la reducción de emisiones aún son insuficientes. Los investigadores Jesús Rodríguez, Gustavo Marrero y Andrés Lorente subrayan que, entre 1990 y 2023, el sector del transporte representa un obstáculo significativo para cumplir con los compromisos climáticos. A pesar de la mejora en eficiencia energética, la intensidad del carbono se ha mantenido estable durante estas tres décadas, lo que evidencia la magnitud del reto.
Además, la transición hacia una economía baja en carbono muestra un panorama distinto según cada territorio. En comunidades como Galicia, Cantabria, La Rioja y Asturias, los descensos en emisiones se explican por la mejora en la eficiencia y la reducción de la demanda eléctrica. Por su parte, regiones como Aragón, Andalucía, Baleares y Comunidad Valenciana han logrado avances gracias a la mayor incorporación de energías renovables en su matriz energética.
- Transición climática por territorio
- Descarbonización industrial
- Movilidad y coche eléctrico
- Emisiones y consumo en hogares
- Desafíos de la UE para 2030
Transición climática por territorio
Mientras la media nacional registra una reducción cercana al 17% entre 2019 y 2023, Galicia y Aragón destacan con descensos cercanos al 30%. Sin embargo, otras comunidades, como Extremadura y Castilla-La Mancha, muestran avances más lentos en la contención de emisiones. Estos contrastes reflejan la diversidad de realidades territoriales y la necesidad de adaptar las estrategias climáticas a cada contexto.
Descarbonización industrial
El análisis también abarca el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) dedicado a la descarbonización industrial. Este plan ha destinado 530 millones de euros en subvenciones directas, con el objetivo de impulsar inversiones hasta marzo de 2026. Sin embargo, el investigador Pedro Linares alerta sobre los retos que supone este enfoque. Los plazos ajustados para la realización de las inversiones y la falta de tecnologías maduras para ciertos sectores ponen en duda si se conseguirán reducciones significativas. Además, las ayudas centradas en la inversión y no en los costes operativos limitan las posibilidades reales de transformación.
Movilidad y coche eléctrico
En el ámbito de la automoción, el ritmo de adaptación al vehículo eléctrico resulta preocupante. Esther Gordo y María J. Moral destacan que los fabricantes en España avanzan con lentitud frente a sus homólogos alemanes, generando una pérdida de competitividad en los mercados europeos, donde la exportación española está concentrada. Por otro lado, el estudio de Albert Gragera y Anna Matas sobre la movilidad urbana señala que las políticas como subvenciones al transporte público y zonas de bajas emisiones promueven su uso, pero tienen un impacto limitado en la reducción de CO2. El motivo principal es que los incentivos para el uso del automóvil privado apenas cambian.
Se subraya que las políticas deben combinar la reducción de tarifas del transporte público con la internalización de los costes socioambientales que genera el vehículo privado, además de mejorar la fiabilidad y la rapidez del transporte colectivo para lograr resultados verdaderos en la disminución de emisiones.
Emisiones y consumo en hogares
El gasto doméstico emerge como la variable más influyente en las emisiones asociadas al consumo, según el estudio de María Victoria Román, Arkaitz Usubiaga-Liaño e Iñaki Arto. A mayor nivel de gasto, mayor es la huella de carbono. Aunque la mayor parte de los hogares españoles aún están muy lejos de una trayectoria sostenible, existen casos con niveles de huella baja que ofrecen claves cruciales para el cambio de hábitos sostenible.
Desafíos de la UE para 2030
Funcas advierte que, sin un aumento acelerado en el ritmo de reducción de emisiones, la Unión Europea tendrá dificultades para alcanzar su meta de reducir al menos un 55% de las emisiones de GEI para 2030, tomando como referencia los niveles de 1990. Este objetivo es fundamental para avanzar hacia la neutralidad climática en 2050.
Los informes compilados en el monográfico coinciden en que, si bien los sectores económicos han logrado recortar emisiones, los hogares presentan mayores obstáculos para disminuir su impacto. A nivel global, el investigador Gerard Llobet destaca que la economía mundial ha reducido la intensidad energética, logrando un crecimiento del PIB per cápita de más del 80% desde 1990 con solo un 10% de aumento en las emisiones per cápita. Sin embargo, advierte que el cambio climático afectará de manera desigual según el país, aumentando la brecha de desigualdad, pues las economías desarrolladas cuentan con más recursos para enfrentar estas consecuencias.