Ex miembro de DAO cuenta al juez la despedida: "Adiós, nos vemos domingo"

La defensa solicita al magistrado que impida al abogado de la denunciante divulgar detalles "reservados" de la investigación en curso

La defensa del ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional ha solicitado al juez que lleva la causa por la presunta agresión sexual de José Ángel González, alias "Jota", a una inspectora, que evite que el abogado de la denunciante revele detalles del proceso de instrucción. Según la defensa, estos actos suelen comprometer el carácter confidencial de la investigación.


  1. Cuestionan la versión de la policía denunciante
  2. La denunciante aceptó entrar para aclarar dudas
  3. Detalles de las llamadas después del encuentro
  4. Acusaciones al abogado de la acusación
  5. Acusaciones sobre la valoración de las declaraciones

En un documento dirigido al juez del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, el letrado José Carlos Velasco urge al magistrado a advertir al abogado de la víctima, Jorge Piedrafita, para que se abstenga de realizar declaraciones públicas que “revelen, tergiversen o valoren el contenido de la presente instrucción”, situación que, según señala, se produjo tras las recientes manifestaciones del ex DAO y de la denunciante ante el tribunal.

El escrito subraya que no puede aceptarse que quien defiende la preservación de la confidencialidad sea al mismo tiempo la persona que más contribuye a la difusión pública del caso en los medios de comunicación.

Se cuestiona la versión ofrecida por la policía denunciante

En su escrito, la defensa replantea la narrativa presentada por la policía denunciante. Apunta que es difícil creer que una persona suba por voluntad propia a un domicilio portando el arma reglamentaria, permanezca en él voluntariamente mientras exige información, ignore varias invitaciones a marcharse, adopte una actitud cariñosa y se despida con un “adiós cariño nos vemos el domingo”.

Desde esta perspectiva, se presenta a la denunciante como alguien celosa y posesiva que busca causar el mayor daño al ex DAO, con la intención de obtener una posible condena y recibir hasta el doble de su salario gracias a una jubilación anticipada. Además, se cuestiona la supuesta justificación que dio de encontrarse en acto de servicio, alegando que cumplía órdenes de alguien que no era su superior directo.

Se añade que la denunciante había denunciado previamente a otro compañero con quien mantuvo una relación afectiva, denuncias que según la defensa tuvieron un resultado judicial desfavorable para ella.

Denunciante aceptó entrar en el domicilio por voluntad propia para aclarar dudas

El abogado señala que la denunciante admitió frente al juez que accedió al domicilio de González porque “iban a hablar” y para investigar si él seguía mintiendo sobre supuestas relaciones con otras mujeres. Esto, destaca la defensa, demuestra que su entrada fue “una decisión propia y consciente, difícilmente compatible con la versión de una subida forzada o contra su voluntad”.

Respecto a por qué no abandonó la vivienda si se sentía incómoda o estaba allí sin consentimiento, la denunciante explicó en sede judicial que decidió quedarse porque “estaba interesada en que él me diera las explicaciones que me decía que me iba a dar”.

Además, se resalta la importancia del comportamiento de la mujer al despedirse. Aunque ella negó haber usado la frase “nos vemos el domingo”, la defensa recuerda que en la grabación que se presentó se escucha hasta dos veces dicho comentario, y que al ser confrontada pasó de negarlo a decir que no lo recordaba. Para el letrado del ex DAO, esa despedida cariñosa resulta incompatible con quien afirma haber sido víctima de una agresión solo momentos antes.

Reconocimiento y contradicciones sobre las llamadas telefónicas

La defensa desglosa parte de la declaración judicial para reforzar su argumento y recuerda que la denunciante admitió ser ella quien llamó por teléfono al ex DAO unos veinte minutos después de abandonar el domicilio. “Le llamo por teléfono a los 20 minutos de marcharme de la casa”, dijo ante el juez.

No obstante, se muestra sorprendente que la misma persona negase haber realizado seis llamadas ese mismo día, a pesar de que su propia representación legal aportó un documento que lo prueba a través de una querella. Según el abogado, la denunciante respondió: “Eso está equivocado, el pantallazo no está equivocado, lo que se puede dar lugar es a malas interpretaciones”.

Críticas al abogado de la acusación por su estrategia mediática

Por estos motivos, la defensa califica el proceder del letrado de la denunciante como una actitud con “poco argumento judicial pero mucho titular mediático”. Afirma que esto revela “una evidente contradicción, incluso un doble rasero”, ya que, mientras pide reserva total y protección de la prueba, es quien divulga en público el contenido de las actuaciones.

Se alude a la petición realizada por la acusación particular para que se investigue la filtración de un escrito de los abogados del ex DAO que permitió conocer la identidad de la víctima, y para que tres periodistas sean llamados a declarar como testigos.

Según la defensa, es clara la “difusión pública que lleva haciendo” el abogado particular desde que la querella se filtró a la prensa. Considera que esta conducta contradice el carácter reservado del proceso y destaca que el letrado ha realizado más de cuarenta intervenciones públicas relacionadas con el contenido del procedimiento y del audio clave aportado por la denunciante.

Denuncian valoración sesgada y selectiva de las declaraciones

Esta actitud se intensificó aún más tras la comparecencia de González y la agente ante el juez, ya que se difundieron con detalle las declaraciones en más de diez medios de comunicación, tras sus apariciones públicas frente a los juzgados.

La defensa sostiene que “no se debiera permitir que su desmedido protagonismo sea a costa de realizar apariciones públicas, con el agravante de que distan mucho de la realidad jurídica”. Afirma que el abogado de la denunciantes traslada los contenidos de forma “clara y deliberadamente selectiva”, incluyendo “falsas verdades” y haciendo una “valoración torticera y alejada de lo sucedido en sede judicial”.

Finalmente, se subraya que se omiten intencionadamente todas las partes de las declaraciones y del audio que evidencian las múltiples contradicciones en las que, según la defensa, habría incurrido la denunciante.