Una familia ha sido resarcida con 13,3 millones tras sufrir graves daños su bebé en el parto

Archivo - Hospital de Sagunto
  1. Indemnización récord por negligencia médica
  2. Detalles del caso Neizan
  3. Importancia de la vigilancia fetal

Indemnización récord por negligencia médica

El Tribunal de Instancia de Madrid, Sección Civil Plaza 103, ha dictado una sentencia histórica que obliga a dos compañías aseguradoras a indemnizar a una familia con aproximadamente 13,3 millones de euros. La cifra corresponde a las graves lesiones neurológicas sufridas por un bebé debido a una atención médica insuficiente durante el parto, ocurrido el 17 de noviembre de 2019 en el Hospital de Sagunto, Valencia.

Esta cantidad representa la indemnización más elevada concedida en España por un caso relacionado con negligencia médica, tal como afirmó el abogado Rafael Martín Bueno, especialista en lesiones fetales causadas por hipoxia durante el parto, quien ha llevado la defensa de la familia afectada.

Detalles del caso Neizan

De la indemnización total, 6,1 millones corresponden a la compensación principal, mientras que 7,2 millones corresponden a intereses acumulados desde el nacimiento de Neizan. El bebé presenta una tetraparesia espástica severa, afectación cognitiva y problemas en la comunicación, además de dificultades para la alimentación, que se realiza a través de gastrostomía. Su grado de discapacidad reconocido es del 87%.

Actualmente, Neizan no puede mantenerse en pie, controlar su tronco o cabeza, desplazarse por sí mismo, manipular objetos, ni realizar movimientos oculares y funciones esenciales como masticar y tragar. La sentencia confirma que la madre, embarazada de 40 semanas, acudió a urgencias el 16 de noviembre por dinámica uterina y expulsión del tapón mucoso. El parto sucedió a las 00:05 horas del día 17, pero el bebé nació en un estado de salud crítico, requiriendo traslado urgente a un hospital clínico por asfixia perinatal.

El juzgado concluyó que las lesiones se derivaron de la "ausencia de control de las gráficas de monitorización fetal" y una incorrecta interpretación por parte de la obstetra, lo que provocó que la hipoxia intraparto pasara desapercibida. Además, el uso incorrecto de la ventosa por parte de la obstetra, con un error en la posición del bebé, provocó un retraso de diez minutos en la extracción. La asfixia perinatal ocurrió momentos antes o durante el parto, y se responsabilizó de esta mala praxis a una matrona y a la ginecóloga, mientras que la intervención posterior del equipo pediátrico y neonatológico fue adecuada.

La resolución judicial enfatiza que la indemnización debe cubrir las verdaderas necesidades del menor, incluyendo la asistencia, tratamiento y apoyos vitalicios que requerirá para su cuidado.

Importancia de la vigilancia fetal

Este caso pone en evidencia la necesidad de una vigilancia estricta del bienestar fetal durante el parto, así como la importancia de actuar de manera inmediata ante cualquier signo de deterioro, según aclaró el abogado Rafael Martín Bueno en un comunicado. Además, destaca la urgencia de que las víctimas de negligencias médicas cuenten con recursos adecuados para enfrentar las graves secuelas de discapacidad.

Martín Bueno también consiguió previamente una indemnización cercana a 11 millones de euros para una familia en un caso similar ocurrido en Valencia en 2016, donde la niña sufrió una discapacidad total como consecuencia de una negligencia médica. En ese caso, la indemnización sumó 4,7 millones en concepto compensatorio y más de 6 millones en intereses.