El Gobierno confirma que el Ayuntamiento de Santander recibió la pasarela de El Bocal en 2015

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, atiende a los medios durante las tareas de rescate en la playa de El Bocal, a 4 de marzo de 2026, en Santander, Cantabria (España).

La tragedia ocurrida en la pasarela costera de El Bocal, en Santander, que causó la muerte de seis jóvenes y heridas graves a otra persona, abre un debate crucial sobre la responsabilidad en el mantenimiento de infraestructuras públicas. Esta infraestructura, fundamental para la conexión peatonal entre el faro de Cabo Mayor y La Maruca, fue recepcionada por el Ayuntamiento en 2015, según declaraciones oficiales recientes que buscan aclarar la confusión sobre las competencias en su gestión.

Esta situación no solo pone en evidencia la importancia de la supervisión continua y el mantenimiento adecuado de infraestructuras públicas, sino que también cuestiona las responsabilidades compartidas entre las distintas administraciones. Es fundamental que se garantice la seguridad ciudadana mediante un control riguroso y que las entidades involucradas asuman sus obligaciones para evitar tragedias similares en el futuro.

  1. Recepción y mantenimiento de la pasarela
  2. Responsabilidades administrativas y conflicto
  3. Cooperación entre administraciones

Recepción y mantenimiento de la pasarela

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, confirmó que la obra de la pasarela de El Bocal fue oficialmente recepcionada por el Ayuntamiento en mayo de 2015. En aquel momento, se firmó el acta de comprobación que certificó la finalización de la obra y permitió su apertura al público, procedimiento que contó con la supervisión de representantes técnicos y legales.

Esta confirmación resulta clave en el debate actual, ya que la alcaldesa de Santander, Gema Igual, sostiene que el proyecto no fue recepcionado debido a que las obras quedaron incompletas. Sin embargo, Morán asegura que dicha recepción se realizó y que el Ayuntamiento asumió el compromiso de mantenimiento una vez finalizadas las obras, basado en documentos y acuerdos previos, algunos datados incluso desde 2004.

Responsabilidades administrativas y conflicto

Tras la tragedia, Costas y el Ayuntamiento se han reprochado mutuamente la gestión y mantenimiento de la senda. Mientras el Consistorio afirma que Costas es responsable total, dado que ejecutó las obras y no completó el proyecto, Costas sostiene que el mantenimiento corresponde al Ayuntamiento tras la recepción.

Morán enfatizó la importancia de esta distinción y cuestionó la lógica de haber permitido el uso público de la pasarela si esta no estuviera terminada y segura. Además, confirmó que Costas ya ha entregado la documentación requerida para la investigación judicial que sigue en curso y que la Abogacía del Estado decidirá sobre la presencia en el proceso.

Cooperación entre administraciones

El secretario de Estado también se refirió a un proyecto reciente, fechado en febrero de 2024, en el que el Ayuntamiento informó sobre un plan de restauración ambiental y mantenimiento de infraestructuras en la senda costera. Costas respondió dando por enterada esa comunicación, sin requerir autorización para las actuaciones previstas.

Respecto a intervenciones puntuales, como la renovación de barandillas realizadas en 2024, Morán señaló que la colaboración entre administraciones es habitual, especialmente cuando se detectan riesgos para la seguridad. En tales casos, la acción inmediata prevalece sobre los debates burocráticos sobre responsabilidades.

Se destaca que, aunque las administraciones pueden colaborar para preservar la seguridad, esto no implica que se diluyan las responsabilidades legales de cada una. La protección de la seguridad ciudadana debe ser siempre la prioridad máxima, y exigir claridad en las competencias es fundamental para evitar futuras tragedias.