El Gobierno confía en que Puigdemont acerque a Junts para financiación autonómica

Archivo - El presidente de la Generalitat, Salvador Illa (i), saluda al presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont (d), durante una reunión, a 2 de agosto de 2025, en Bruselas (Bélgica).
En el entorno de Moncloa se sostiene que el independentismo no puede mantener de forma indefinida la actual dinámica de bloqueo. En ese marco, el Ejecutivo cree que existen opciones de sacar adelante un modelo de financiación autonómica considerado favorable para Cataluña.

El Gobierno da por hecho que la relación con Junts atraviesa un momento de ruptura y trabaja con la expectativa de recomponerla para retomar negociaciones sobre iniciativas concretas, entre ellas el nuevo modelo de financiación autonómica. También se vincula ese posible cambio de etapa a la prevista vuelta de su líder, el expresidente catalán Carles Puigdemont.

  1. Distancia con Junts y falta de interlocución
  2. Previsión sobre el regreso de Puigdemont
  3. Escenario de voto sobre la financiación autonómica

Distancia con Junts y falta de interlocución

Según fuentes gubernamentales, la ruptura entre el Gobierno y Junts se considera real y no una mera escenificación. Esa situación se refleja en la ausencia de diálogo y en el cierre, por parte de los independentistas, de distintos espacios de interlocución que habían estado abiertos en los últimos años.

En Moncloa se describe que, en este momento, Junts no quiere mantener conversaciones con el Ejecutivo. Al mismo tiempo, en el Gobierno se entiende que el escenario actual resulta difícil de sostener para los neoconvergentes y se apunta a que el contexto podría cambiar si se desbloquea la situación de su máximo dirigente.

El Ejecutivo sostiene que, ahora mismo, la negociación se complica porque Junts se presenta como víctima del Estado al mantener a su líder en Bélgica, adonde se desplazó en 2017 para eludir a la Justicia. En ese marco, se recuerda que se le atribuyen delitos graves por la organización del proceso secesionista en Cataluña.

Previsión sobre el regreso de Puigdemont

Los cálculos manejados en el Gobierno sitúan el regreso de Puigdemont a España en primavera, entre mayo o junio, si el Tribunal Constitucional resuelve a su favor el recurso contra la decisión del Tribunal Supremo de no amnistiarle el delito de malversación.

Además, se indica que el expresidente catalán solicitó al Tribunal Constitucional la suspensión de la orden de detención nacional que continúa vigente en su contra y que ha contribuido a que permanezca en Waterloo durante más de ocho años.

Escenario de voto sobre la financiación autonómica

Si ese obstáculo se supera, en el Ejecutivo se ve posible que Junts termine aceptando votar el nuevo sistema de financiación autonómica, un modelo pactado con Oriol Junqueras, líder de ERC, el otro gran partido independentista de Cataluña.

Hasta ahora, Junts ha rechazado ese planteamiento, pese a que contempla una inyección de 4.700 millones de euros para Cataluña y deja a la comunidad entre las principales beneficiadas del nuevo reparto.

Desde Junts se subraya que no se trata de un sistema de concierto y cupo como el de Euskadi y Navarra, ya que Cataluña seguiría dentro del régimen común. Aun con esas críticas, en el Gobierno se considera que existe margen para atraer a Junts, en una línea similar a la seguida con ERC durante la negociación.

Fuentes gubernamentales señalan que ERC fue acercándose al acuerdo pese a que, al inicio, mantenía una posición lejana y también reclamaba un “concierto catalán”. Con esa referencia, los socialistas esperan un recorrido comparable por parte de Junts y sitúan una eventual vuelta de Puigdemont como un factor que podría facilitar un escenario favorable para aprobar la nueva financiación, en el tramo final de la legislatura tras 13 años con el modelo caducado.