Illa pide aplicar el 'seny' para responder a los movimientos reaccionarios

Illa en su intervención este sábado en la segunda jornada de la Global Progressive Mobilisation
  1. Seny como base de acción política
  2. La responsabilidad de los progresistas
  3. Defensa de la democracia frente al extremismo
  4. Atención a los conflictos internacionales
  5. La importancia de Cataluña en la política global

Seny como base de acción política

El presidente de la Generalitat y líder del PSC, Salvador Illa, ha destacado el concepto de seny como fundamento para una política que defienda la dignidad humana y promueva la convivencia en tiempos marcados por el avance de fuerzas reaccionarias. Inflamó a la ciudadanía progresista a dejar de lado la queja y pasar a la acción concreta.

Durante su discurso en la Global Progressive Mobilisation celebrada en Fira de Barcelona Gran Via, abordó la responsabilidad que recae en el sector progresista para renovar la ambición humanista y fortalecer la voluntad de una coexistencia en paz.

La responsabilidad de los progresistas

Illa afirmó que el futuro está abierto y no pertenece a ningún grupo en particular, por lo que es misión de los demócratas demostrarlo con hechos. Subrayó que “los demócratas del mundo no tenemos miedo”, y apostó por un mundo que rechace la guerra y el auge de extremismos violentos.

Enfatizó que el término 'seny', de raíz catalana, va más allá del sentido común o el equilibrio; es un modelo de política que pone en primer lugar el servicio y la persuasión, en lugar del dominio y la imposición. Esta forma, explicó, es una valentía serena basada en el respeto mutuo, el diálogo y la honestidad, recordando que la política tiene como misión esencial proteger la dignidad humana, promover la convivencia y mantener viva la esperanza colectiva.

Defensa de la democracia frente al extremismo

El presidente contrapuso esta manera de entender la política frente a las prácticas de las fuerzas reaccionarias, llamando a una unión férrea entre progresistas para extender los avances alcanzados en Cataluña y España hacia el resto del mundo, con el fin de frenar el aumento de las formas extremas de violencia y odio.

Recordó, junto al presidente Pedro Sánchez, los progresos conseguidos para garantizar convivencia, prosperidad y derechos mayoritarios, incluso frente a la adversidad y la incredulidad exterior. Al referirse al resurgimiento de la extrema derecha, advirtió que se trata de una ola temporal que finalizará, pues “todas las olas, por muy intensas que sean, terminan en la orilla”.

Atención a los conflictos internacionales

Illa insistió en que los demócratas no deben dejarse vencer por el miedo y afirmó el compromiso firme de los progresistas para no retroceder ante la violencia, la precariedad y la inmoralidad. Consideró un deber ineludible atender las demandas de auxilio provenientes de guerras como las de Gaza, Líbano, Ucrania y Sudán.

Destacó que es posible evitar la condena perpetua de estas regiones a conflictos armados, priorizando la inversión en educación sobre la militarización, y rechazando que el capital suplante al poder ciudadano, que la ignorancia derrote a la ciencia, o que las nuevas generaciones crezcan con odio hacia la diversidad de pensamiento.

La importancia de Cataluña en la política global

Salvador Illa dio la bienvenida a los delegados socialistas y líderes mundiales congregados en Barcelona, expresando su orgullo por hacerlo en lengua catalana. Subrayó que Cataluña representa valores como la fraternidad, el entendimiento, la solidaridad y la convivencia.

Para ilustrar el llamado a la valentía frente a la guerra, citó al filósofo medieval Ramon Llull: “La justicia procura paz y la injuria, guerra. Las palabras humildes son nuncios de la paz y las soberbias, de guerra”, concluyendo un mensaje a favor de la justicia y la humildad como caminos para la tranquilidad social.