El lince ibérico, a un paso de dejar de estar en peligro de extinción gracias a los programas de seguimiento

Europa Press

La población del lince ibérico ha ascendido a 1.111 ejemplares en 2020 desde que en el 2000 se registrara una cifra de 100 animales y se comenzara seguir con diferentes programas

El lince ibérico cada vez se aleja más de ser una animal en peligro de extinción. La población de este sector de animales ha ido aumentando progresivamente desde que existen programas seguimiento del lince (Lynx pardinus) una especie “sensible y emblemática”. En 2002 la península contaba 100 ejemplare mientras que en 2020 esa cifra se vio superada alcanzando los 1.111 linces, según Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

"Hemos tenido la inmensa suerte de poder combinar lo mejor en términos de esfuerzos administrativos y conocimiento para poder alcanzar esta cifra tan positiva", ha señalado La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

En España, los principales núcleos de población son Andalucía, que acoge a más de la mitad de los ejemplares de lince ibérico, seguido por Castilla-La Mancha, con un tercio de población, y Extremadura, que cuenta con 141 animales. Los núcleos con presencia estable de linces en toda la Península Ibérica, siendo los más importantes los localizados en Sierra Morena (603 linces), Montes de Toledo (145) y Valle del Guadiana (140).

Este avance ha sido posible a las actuaciones de gestión del hábitat y de protección de los linces ante las amenazas existentes, así como el programa de conservación ex-situ del lince. Desde que en 2011 comenzaran las primeras sueltas de linces al medio natural de individuos nacidos en cautividad, hasta 2021, se han reintroducido 305 ejemplares, lo que supera las previsiones y expectativas iniciales.

El Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Organismo Autónomo Parques Nacionales, gestiona dos de los cuatro centros de cría existentes, el de Zarza de Granadilla (Extremadura) y El Acebuche (Andalucía), mientras que los dos restantes lo son por Andalucía (Centro de Cría de La Olivilla) y por Portugal (Centro Nacional de Reproducción de Lince Ibérico).