Madrid mantiene la ordenanza del ruido sin aumentar el volumen en conciertos

El grupo Fangoria durante su actuación en las Fiestas de San Isidro 2026, en la Pradera de San Isidro, a 16 de mayo de 2026, en Madrid (España). Fangoria, el dúo formado en 1989 por Alaska y Nacho Canut, presenta en las Fiestas de San Isidro su nuevo disc
  1. Debate sobre los conciertos en Madrid
  2. Crisis en los macroeventos
  3. Respuesta del ayuntamiento
  4. Impacto en la vecindad
  5. Propuestas para la gestión de eventos

Debate sobre los conciertos en Madrid

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha rechazado la idea de modificar la ordenanza del ruido para permitir un incremento en el volumen de los conciertos, argumentando que la normativa vigente ya es adecuada. Según Carabante, esta regulación permite disfrutar de los espectáculos sin afectar el descanso de los vecinos.

En una comisión, Carabante respondió a Más Madrid asegurando que no se contempla ningún cambio para amplificar el sonido en estas actividades culturales. Destacó que Madrid ha logrado conciliar la celebración de eventos importantes con el derecho a la tranquilidad de sus habitantes.

Crisis en los macroeventos

Por su parte, el concejal de Más Madrid, José Luis Nieto, alertó sobre el riesgo de saturación que representan los grandes eventos, calificándolos como "la gallina de los huevos de oro" de la ciudad. En su intervención, propuso medidas como la regulación por zonas y la revisión de los horarios para evitar el colapso en las áreas afectadas.

Nieto señaló que entre mayo y septiembre se esperan hasta 112 eventos con alrededor de 2,5 millones de asistentes en total. Mencionó la concurrencia prevista en junio, con cerca de 900.000 personas, sin incluir la visita del Papa, y destacó las múltiples noches de conciertos de artistas internacionales que tenderán a saturar la ciudad.

Respuesta del ayuntamiento

Carabante defendió en la comisión la capacidad de Madrid para acoger estos eventos de gran magnitud sin sacrificar los derechos de los ciudadanos a descansar. Afirmó que la ciudad es un ejemplo en equilibrar los intereses culturales y económicos con la calidad de vida.

Sin embargo, Nieto criticó el modelo impulsado por el Gobierno del PP, tildándolo de impuesto sin consenso ni participación ciudadana. Además, denunció que se favorece a promotores que obtienen grandes beneficios económicos, mientras los vecinos soportan las molestias.

Impacto en la vecindad

El concejal de Más Madrid subrayó que los macroeventos ocasionan problemas como ruido penetrante en viviendas, congestión en el transporte, y acumulación de basura, cuyos costos de limpieza recaen sobre la ciudadanía y no sobre los organizadores de los conciertos.

Nieto reprochó que el Ayuntamiento autorice constantemente excepciones a la ordenanza de ruido para estos grandes eventos, lo que, según él, pone en riesgo la salud pública. También denunció que se restringen manifestaciones vecinales bajo excusas de ruido, mostrando un trato desigual hacia la ciudadanía.

Además, criticó la postura de la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, sobre la protección de los conciertos en el Santiago Bernabéu, argumentando que se prioriza el ruido como una característica de la ciudad sin considerar a los vecinos.

Propuestas para la gestión de eventos

Nieto enfatizó la necesidad de establecer límites a estos grandes conciertos y eventos masivos, recomendando un control estricto sobre la movilidad, los horarios, la gestión de residuos y una distribución justa de las responsabilidades entre promotores y vecindad. Planteó también la importancia de apoyar a artistas locales y a salas pequeñas para una oferta cultural más equilibrada.

En relación con los conciertos de San Isidro, Carabante mostró sorpresa ante las críticas de Más Madrid, recordando que incluso el alcalde reconoció que los niveles permitidos de decibelios dificultaron la experiencia musical. El delegado cuestionó la incoherencia de protestar por la cantidad de eventos e, incluso, acudir a disfrutarlos.

Finalmente, reiteró que no se modificará la ordenanza del ruido para aumentar el volumen de los conciertos, defendiendo la normativa vigente y resaltando el posicionamiento de Madrid como sede de eventos internacionales sin sacrificar la convivencia ciudadana.