El menor detenido por la muerte de Francisca Cadenas reconoce un "brote" tras verla con drogas

Los hijos de Francisca Cadenas hablan con un agente de la Guardia Civil
  1. Declaración de Julián González

Declaración de Julián González

En Hornachos, Badajoz, el menor de los dos hermanos detenidos por la muerte de Francisca Cadenas, Julián González, admitió haber tenido un “brote” que le llevó a tomar a la víctima, zarandearla y tirarla al suelo. Según explicó, ella entró en su casa por una puerta “entreabierta” para preguntar por un familiar, momento en que lo encontró preparándose “una raya de cocaína”.

Esta versión fue dada por Julián durante su declaración ante el juez el pasado 14 de marzo. En la misma, afirmó que tras el incidente revisó el estado de Francisca y se mostró “casi seguro” de que ella había fallecido en ese instante.

Según consta en un vídeo de la declaración difundido por ‘La Crónica de Badajoz’ y citado por Europa Press, Julián declaró que entró en pánico tras lo sucedido e intentó evitar que alguien más se enterara de lo ocurrido aquel día.

De acuerdo con su testimonio, la noche del 9 de mayo, cuando desapareció Francisca Cadenas, él estaba en casa cuidando a su tío, mientras su hermano Manuel se encontraba en el hospital atendiendo a su padre. La puerta de su domicilio estaba “entreabierta” cuando Francisca entró, como era habitual debido a la relación cercana que tenía con la familia, para preguntar por el estado de salud del tío.

Julián confesó que había consumido una cantidad considerable de cocaína esa tarde. Cuando Francisca le preguntó por su tío, se percató de la situación y mostró sorpresa al verlo prepararse la droga, aunque lo hizo sin reproches, en un tono amable y con extrañeza.

En la declaración, ante la pregunta de su abogado sobre si Francisca preguntó primero por su tío y luego sobre lo que estaba haciendo, Julián confirmó que así fue. También reconoció que esa situación desencadenó su reacción violenta, y tras tirar a Francisca comprobó su estado, manifestando estar seguro de que ella había muerto “en el acto”, aunque dejó claro “casi seguro” ante la insistencia del letrado.