Miles protestan en Valladolid contra la "liquidación total" de la Sanidad en CyL
- Manifestación en Valladolid por la sanidad pública
- Declaraciones de líderes y plataformas
- Organización y estructura de la movilización
Manifestación en Valladolid por la sanidad pública
Miles de participantes, con cifras que oscilan entre 5.000 según la Policía Nacional y 20.000 de acuerdo con los organizadores, recorrieron el sábado 21 de febrero las calles principales de Valladolid. La protesta se desarrolló en defensa del sistema público de salud y en rechazo al evidente "deterioro" y la supuesta "privatización encubierta" de la sanidad en Castilla y León.
Las concentraciones iniciaron en la Plaza Mayor a partir de mediodía, bajo un cielo despejado. El candidato socialista a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, participó en la marcha y atendió a la prensa. De igual forma, estuvieron presentes figuras destacadas de Podemos como el secretario autonómico Miguel Ángel Llamas, la eurodiputada Irene Montero y la secretaria general Ione Belarra, quienes manifestaron su respaldo a la convocatoria y criticaron el daño acumulado en el sistema sanitario tras décadas de gobierno del Partido Popular.
La movilización comenzó formalmente a las 12:30 horas para avanzar bajo el lema “Defendamos la sanidad pública, paremos su destrucción, nos va la vida en ello”. El grupo principal marchó hacia la calle Santiago acompañados de pancartas que exigían atención sanitaria de calidad en todas las localidades y defendían hospitales como el Valle del Tiétar. Los asistentes corearon consignas como “Sanidad pública y de calidad”, “La sanidad no se vende, se defiende” y “Nada para la privada”.
Declaraciones de líderes y plataformas
El respaldo a la protesta contó con medio centenar de organizaciones sociales, sindicales y políticas, preocupadas por la situación actual del sistema público en la región. Tras el recorrido por el paseo de Zorrilla, los manifestantes arribaron a las puertas de la Consejería de Sanidad, donde ofrecieron declaraciones y recibieron el apoyo de quienes los esperaban.
Susana Simón, portavoz de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Valladolid, expresó satisfacción por la respuesta ciudadana a la convocatoria y afirmó que la mayoría de la población valora profundamente el sistema sanitario, el cual atraviesa una “liquidación total”. Destacó la importancia de visibilizar la lucha de forma unificada con las múltiples plataformas que trabajan en distintas localidades.
Por su parte, Juan Antonio Ayllón, portavoz de la Plataforma de Burgos, sostuvo que a la población solo le queda manifestarse y votar periódicamente, lamentando la destrucción sistemática del sistema sanitario a lo largo de cuatro décadas. Instó a la ciudadanía a votar en función de sus intereses reales y no dejarse influenciar por el ruido político.
Enrique Arrieta, coordinador de la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Segovia, subrayó que la sanidad pública es uno de los servicios más valorados por los ciudadanos, y que las decisiones que se adopten en la Consejería repercuten en todas las comarcas, motivo que ha fomentado la unión de las plataformas sin importar si hay o no campaña electoral en curso.
Organización y estructura de la movilización
La marcha se estructuró en tres bloques diferenciados: el primero integrado por las plataformas provinciales en defensa del sistema sanitario público, ordenadas alfabéticamente, iniciando con Ávila y cerrando con Valladolid y Zamora. El segundo bloque reunió a organizaciones sociales y sindicales que apoyaron la convocatoria. El tercer bloque estuvo reservado para la participación de partidos políticos.
Un grupo conformado por al menos cincuenta personas brindó soporte en la organización y seguridad, garantizando el desarrollo ordenado y fluido de la protesta. Desde la presentación de la movilización a comienzos de febrero, las plataformas alertaron acerca del deterioro del sistema sanitario y la amenaza de su privatización. También denunciaron la manipulación de las listas de espera, enfatizando que defender una sanidad pública digna y de calidad es una necesidad esencial para el bienestar colectivo.