Pedro Sánchez enfrentará este miércoles el control del Congreso

Pedro Sánchez volverá al Congreso de los Diputados este miércoles, en un momento crítico para su liderazgo, tras la caída de uno de sus hombres de confianza, Santos Cerdán, por su presunta implicación en la trama de comisiones ilegales conocida como caso Koldo. El presidente del Gobierno comparecerá ante los grupos parlamentarios después de haberse suspendido su viaje a Nueva York para asistir a una conferencia de la ONU.

El debate se prevé especialmente tenso, ya que será el primer cara a cara con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras la dimisión de Cerdán. A la sesión también podrían sumarse preguntas de formaciones como ERC y Vox, en un escenario marcado por la presión política y las dudas internas en el propio PSOE. La presencia de Sánchez en la sesión ha sido confirmada por fuentes parlamentarias, tras comunicarse el cambio de agenda a los diferentes grupos.

Desde el entorno socialista subrayan que el presidente no pretende "esconderse" y está dispuesto a dar explicaciones, como ya hiciera el pasado jueves en una rueda de prensa en la sede de Ferraz. Una comparecencia en la que anunció una auditoría externa sobre las cuentas del partido y una remodelación de la ejecutiva.

Precisamente este lunes, la dirección federal del PSOE se reúne por primera vez tras la salida de Cerdán, en una cita marcada por la incertidumbre. El ya exsecretario de Organización anunció su dimisión y su renuncia al acta de diputado, que podría formalizarse también hoy. Esta sacudida interna llega apenas siete meses después de la reelección de Cerdán durante el congreso celebrado en Sevilla, en una ejecutiva que ahora podría sufrir una reestructuración profunda.

El detonante de esta crisis fue un informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), que vincula a Cerdán con conversaciones comprometedoras junto al exministro José Luis Ábalos y su antiguo asesor Koldo García. El documento incluye grabaciones que apuntan a supuestas irregularidades en contratos públicos.

Las presiones al presidente del Gobierno no se limitan a la oposición, que exige elecciones anticipadas. También algunos socios parlamentarios —como Sumar, Junts o ERC— exigen explicaciones y revisión de los pactos de legislatura. Incluso dentro del PSOE han surgido voces críticas que consideran necesario un congreso extraordinario o medidas más contundentes para garantizar la continuidad del proyecto político hasta 2027.

Sánchez ha rechazado por el momento adelantar las elecciones, limitando el impacto de la crisis al ámbito del partido. No obstante, ya ha convocado un comité federal para el próximo 5 de julio en Sevilla, donde se elegirá al nuevo responsable de Organización del PSOE y se definirá el alcance de la reorganización interna.

Mientras tanto, los aliados del Gobierno observan con atención. Desde Sumar ya se ha reclamado activar de forma urgente la comisión de seguimiento del pacto de coalición. Junts, por su parte, ha advertido que pretende aprovechar este escenario de debilidad institucional para reforzar su agenda catalana y ha solicitado un encuentro directo con el presidente.

La semana política arranca, así, con el foco puesto en una sesión parlamentaria que puede marcar un antes y un después en la estabilidad del Ejecutivo y en la cohesión interna del PSOE.