"La seguridad vial es tomar medidas y ninguna da votos": Pere Navarro (DGT)
Madrid, 30 (Europa Press).
El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha defendido que la seguridad vial exige aplicar medidas y ha admitido que se trata de decisiones que no generan rédito electoral.
La afirmación se ha producido durante la clausura de la jornada La responsabilidad del conductor, organizada por la Alianza por la Seguridad Vial (ASV) en el Senado.
Medidas y control en seguridad vial
Navarro ha enumerado actuaciones como reducir límites de velocidad, establecer zonas a 30, aumentar el número de radares, rebajar la tasa de alcohol o mantener el permiso por puntos. Según ha señalado, ninguna de estas iniciativas “da votos”, pero se consideran necesarias.
En esa línea, ha sostenido que la solidez de la política de seguridad vial en España se apoya en la adopción continuada de medidas, pese a su coste político.
También ha expresado un “reconocimiento” a los ministros con los que trabaja, al considerar que le permiten asumir riesgos y aprobar decisiones que no aportan apoyo electoral.
Durante su intervención, ha explicado que la seguridad vial se compone de tres elementos: el conductor, el vehículo y la infraestructura. A su juicio, el eje “básico y fundamental” se centra en la vigilancia, el control y la sanción.
Además, ha indicado que, aunque se promuevan educación, formación y concienciación, persiste la necesidad de la sanción, al aludir a la “condición humana”.
Concienciación, valores y parque móvil
Para el director general, la concienciación sigue siendo “una asignatura pendiente”. En este punto, ha planteado que, para obtener el permiso de conducir, deberían realizarse horas específicas sobre riesgos en la conducción, en lugar de centrarse en memorizar un test.
Navarro ha añadido que la fortaleza de la seguridad vial se apoya en los valores y en la idea de compartir un espacio limitado como es la vía pública. En su opinión, cada persona debe aportar su parte para convivir en la carretera y asumir que no se circula en solitario.
Asimismo, ha recordado que existen normas acordadas colectivamente que permiten que el sistema funcione si se cumplen. En caso contrario, ha advertido de un escenario en el que “esto es la selva” y todos resultan perjudicados.
En otro momento, ha abordado la renovación del parque móvil y ha pedido no trasladar la responsabilidad al ciudadano, al situar el foco en el precio de los vehículos. Si el parque es antiguo, ha señalado, “algo debe estar pasando” y la responsabilidad se reparte.
Según ha indicado, la renovación se está produciendo mediante vehículos “semi-nuevos”. No obstante, ha subrayado una cuestión que preocupa a la DGT: la importación de coches viejos.
De acuerdo con los datos mencionados, lo que se estaría importando es vehículo antiguo. Navarro ha planteado que esta situación requiere reflexión y ha alertado de que no es un buen síntoma que España importe coches viejos procedentes de Europa y de Alemania, al añadir: “Dios mío, algo raro está pasando”.