Podemos Cantabria: racismo institucional en Cartes y apoyo a menores migrantes
Cartes vuelve a estar en el foco. La posible implantación de un centro de acogida para menores extranjeros no acompañados ha encendido el debate en el municipio, con mensajes cada vez más tensos y un clima social que va a más.
El Gobierno cántabro (PP) plantea acoger a una veintena de menores en ese recurso. Y, en paralelo, Podemos Cantabria alerta de que el ruido político está empujando la conversación hacia un terreno peligroso.
La formación morada sostiene que el problema ya no es solo la gestión. También es el lenguaje. Y exige un giro inmediato para evitar que se normalicen marcos que, a su juicio, atacan derechos básicos de la infancia.
Podemos alerta por el clima en Cartes
Podemos Cantabria ha denunciado "la deriva política y social" que, según sostiene, se está viviendo en Cartes alrededor del proyecto del centro de acogida para menores extranjeros no acompañados. En ese contexto, el partido ha exigido "frenar el discurso racista" y ha avisado: "Se está cruzando una línea gravísima: la deshumanización de niños y niñas en situación de extrema vulnerabilidad".
La organización asegura que el foco público se ha desplazado hacia "un terreno inaceptable en el que se habla de estos menores como si fueran un problema de seguridad, una carga o incluso una imposición territorial". Y critica que se esté dejando de lado, de forma intencionada, que se trata de menores que requieren amparo y acompañamiento.
En un comunicado, la coordinadora autonómica de Podemos Cantabria, Mercedes González, endurece el mensaje: "Estamos hablando de niños y niñas, no de paquetes, no de cifras, no de un problema de orden público. Vincular inmigración con delincuencia es falso, injusto y profundamente racista. Es indecente que se esté alimentando ese marco desde instituciones públicas".
Según ha explicado, "lo que está ocurriendo en Cartes es el resultado de años de discursos que han normalizado la sospecha sobre las personas migrantes y que ahora se proyectan sin pudor sobre menores de edad", que pasan a ser, a su juicio, un blanco fácil en medio de la disputa: convirtiéndolos "en chivo expiatorio de miedos y tensiones políticas", ha lamentado.
Podemos también apunta a la pugna entre partidos. Asegura que, además del componente social, se está viendo "un espectáculo de irresponsabilidad entre PP y PSOE".
En esa crítica, la formación sostiene que "mientras el Gobierno autonómico del PP gestiona la acogida sin la pedagogía social ni la transparencia necesarias para blindar el enfoque de derechos", el PSOE local reacciona "con un posicionamiento que, lejos de elevar el debate, contribuye a legitimar el rechazo".
Mercedes González insiste en que el marco se está desfigurando: "Cuando PP y PSOE dejan de hablar de derechos y empiezan a hablar de molestias territoriales, están jugando al mismo juego: pasarse la pelota cuando el debate es incómodo. Y en medio de ese juego colocan a niños y niñas como si fueran un problema que alguien tiene que soportar".
Presión para que deje el cargo la alcaldesa
La tensión sube un peldaño más por las palabras de la alcaldesa. Podemos considera que es "especialmente grave" que Lorena Cueto (PSOE) haya descrito la llegada de estos menores como un "castigo" para el municipio. Y remarca que ese enfoque, según el partido, choca con el papel que debe tener un cargo público.
Por esa razón, la formación afirma que esas declaraciones son "incompatibles con la responsabilidad institucional" y reclama su dimisión. El mensaje busca cortar la escalada del conflicto y forzar un cambio de tono en el debate local.
En su argumentario, Podemos defiende que estos centros funcionan como espacios de escolarización, apoyo psicológico e integración social. Y subraya que la obligación de las administraciones es garantizar recursos y medios suficientes, "no convertirlos en munición política".
La organización también advierte: "Cantabria no puede aceptar que se normalice el racismo institucional bajo excusas administrativas o territoriales". En esa línea, exige que se retire cualquier mensaje que "vincule inmigración y delincuencia", que la discusión se encuadre en los derechos de la infancia y la dignidad humana, y que se asegure una acogida con recursos educativos, sociales y psicológicos "adecuados".