El Polisario critica que España no corrige en 50 años el "error histórico" del Sáhara

El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi

Abdulah Arabi, representante del Frente Polisario en España, lamenta la inacción del Estado español durante cinco décadas, calificando como un "error histórico" la retirada española del Sáhara Occidental sin culminar el proceso de descolonización. Sin embargo, muestra optimismo respecto a la posibilidad de rectificar esta situación en el futuro.

En una entrevista concedida a Europa Press, con motivo del 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Arabi destaca que las relaciones con el Gobierno español, principalmente con el PSOE, siguen fracturadas tras el respaldo del presidente Pedro Sánchez al plan marroquí de autonomía para la región saharaui. Esta postura, indica, ha provocado que España quede marginada en las negociaciones destinadas a resolver el conflicto.

El responsable saharaui recuerda que, a lo largo de cinco décadas, el pueblo saharaui confió en las autoridades españolas, pero ningún Ejecutivo ha logrado enmendar esta “herida histórica” en la política exterior española, que ha devastado la vida de su pueblo con un sufrimiento prolongado. Consultado sobre la posible actuación de un futuro gobierno del PP, afirma que confían en que cualquier nuevo mandatario considerará la solidaridad mayoritaria en España con el pueblo saharaui y adoptará una política equilibrada para el norte de África.

  1. Ruptura con el Ejecutivo español
  2. Reivindicación del derecho a la autodeterminación
  3. Papel internacional de España y su exclusión

Ruptura con el Ejecutivo español

Arabi explica que el Frente Polisario no busca antagonizar con Marruecos, pero exige que las buenas relaciones de España con el país vecino no vulneren las legítimas aspiraciones saharauis, en particular el derecho a la autodeterminación y la culminación del proceso de descolonización que quedó inconcluso tras la retirada española en 1976, sin haberse celebrado el referéndum acordado.

El delegado recalca que la creación del Estado saharaui respondió al vacío legal que dejó la salida del último soldado español. Añade que, conforme a Derecho Internacional, España continúa siendo potencia administradora del territorio, no por una declaración del Frente Polisario.

En cuanto a la relación con el actual Gobierno, Arabi remarca que la ruptura se agravó tras la carta remitida por Pedro Sánchez a Mohamed VI, que condicionó cualquier avance a la reversión de esta decisión y al restablecimiento del consenso tradicional en la política exterior española respecto al Sáhara Occidental.

Indica que mientras esta postura no sea revertida, la situación seguirá igual, aunque tanto el Congreso como el Senado hayan rechazado el cambio de posición, y haya voces dentro del Ejecutivo que defienden el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro. Sin embargo, el sector socialista continúa apoyando el plan marroquí de autonomía.

Pese a que a nivel federal el PSOE mantenga esta postura, el Frente Polisario sigue en contacto con varios cargos socialistas a nivel autonómico y local. Allí, un grupo denominado Socialistas por el Sáhara trabaja para recuperar la posición histórica del partido en defensa del Derecho Internacional, los derechos humanos y la justicia.

Arabi también afirma que el Polisario mantiene relaciones con todos los partidos políticos, sin ofrecer más detalles, y continúa su labor a pesar de las dificultades que implica la actual política exterior española, que ha abandonado el marco internacional y se ha alineado con Marruecos, potencia ocupante del Sáhara Occidental.

Reivindicación del derecho a la autodeterminación

El representante saharaui insiste en que el pueblo saharaui posee un derecho inalienable a decidir su destino y a completar el proceso de descolonización que España dejó a medias en 1976. Señala que la proclamación del Estado saharaui fue una respuesta legal ante el vacío jurídico generado tras la retirada española, subrayando que la legitimidad procede del Derecho Internacional, no simplemente del Frente Polisario.

Además, aclara que no solicitan a ningún Gobierno romper sus relaciones diplomáticas con Marruecos, sino que estas no deben hacerse a costa de sacrificar los derechos reconocidos internacionalmente al pueblo saharaui.

Papel internacional de España y su exclusión

Arabi atribuye al cambio de postura del presidente Sánchez en 2022 la exclusión de España del proceso político reciente impulsado por Estados Unidos y Naciones Unidas, en el que participan Marruecos, el Polisario, Argelia y Mauritania. Aunque Madrid fue sede de una ronda inicial en febrero, el Gobierno español no jugó un rol destacado y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, únicamente se reunió con sus homólogos de Marruecos, Mauritania y Argelia, sin encontrarse con el representante del Polisario.

El representante saharaui considera que España, como potencia administradora del territorio, debería liderar las negociaciones internacionales, pero ha desaprovechado esa oportunidad, lo que ha provocado la pérdida de influencia en el proceso actual.

También lamenta que el cambio en la política de España haya impactado negativamente en la percepción de otros países que veían a España como un baluarte del Derecho Internacional en este conflicto, hecho que, según Arabi, ha provocado que dichas naciones adopten posiciones equivocadas respecto al Sáhara Occidental.