Pulseras antimaltrato: la medida estrella contra la violencia machista

 Un hombre agarrando fuerte a una mujer
Un hombre agarrando fuerte a una mujer

El Ministerio del Interior ha creado una pulsera antimaltrato para combatir los casos de violencia de género "potencialmente letales". Su solicitud será inmediata.

Actualmente, en España, estos casos ascienden a 7.500, de los cuáles, 640 son de riesgo algo; 11 de riesgo extremo y 6.804 de riesgo medio. A excepción de descontar aquellos casos en los que el hombre está en prisión preventiva, sería necesario duplicar el número de pulseras, teniendo en cuenta que a finales de noviembre había 3.015 de estas activas. Se han utilizado en más de 12.300 casos desde que se instalaron estos dispositivos en España. 

La decisión de poner estas pulseras la tendrán los jueces. Cada pareja de dispositivos debe instalarse tanto al inculpado/condenado como a la víctima, y para que el sistema funcione, la distancia de alejamiento aconsejable debe ser, al menos, de 500 metros.

La gestión de estos dispositivos pertenece al Gobierno Central, concretamente al Ministerio de Igualdad, y la entidad que se encarga de ello, es el Centro de Control de Medidas Telemáticas de Alejamiento (Cometa) el encargado de su funcionamiento y es en sus oficinas donde se reciben las alertas en caso de quebrantamiento de las órdenes de alejamiento.

El número de pulseras no ha dejado de crecer desde que se pusieron en marcha. En 2013, fueron 700 pulseras, y actualmente son 3.000. Según el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, los jueces combinan tres factores a la hora de imponer estas pulseras: que exista un riesgo elevado de agresión a la víctima cuando se dicten órdenes de protección con orden de alejamiento y, por supuesto, cuando haya un quebrantamiento de las medidas de alejamiento, salvo en el caso de que se ordene una orden de prisión para el agresor.