El Rey arranca su agenda 2022 con una Pascua Militar marcada por la pandemia

Archivo - El Rey Felipe VI pronuncia su discurso durante la Pascua Militar en 2021 - CASA S. M. EL REY - Archivo

La tradicional Pascua Militar, que por segundo año consecutivo tendrá un formato más reducido debido a la pandemia, marcará este jueves el inicio de la agenda oficial de los Reyes en este 2022, año en el que podría ponerse fin al exilio de Don Juan Carlos.

Felipe VI presidirá junto a la Reina Letizia en el Palacio Real este acto que tiene ya más de dos siglos de historia. Su origen se remonta al reinado de Carlos III quien quiso conmemorar la recuperación de Mahón (Menorca) en 1782 de manos de los británicos. Para ello, ordenó a virreyes, capitanes generales, gobernadores y comandantes que cada 6 de enero reuniesen a las guarniciones para hacerles llegar su felicitación.

El acto, que presidirá por octava vez Don Felipe desde su llegada al trono en 2014, supone también el pistoletazo de salida del año castrense y permite hacer balance del año anterior y marcar líneas de acción para los doce meses siguientes.

Como ya ocurriera hace un año debido a la pandemia de COVID-19, el número de asistentes ha quedado reducido a un tercio del habitual. Entre ellos estarán, además de los Reyes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, así como todos los miembros de la cúpula militar.

LA CEREMONIA

La Pascua Militar arrancará en el Patio de la Armería del Palacio Real, donde los Reyes saludarán al presidente y los ministros de Defensa e Interior, además del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general Miguel Ángel Villarroya; y el Jefe del Cuarto Militar, el general Emilio Juan Gracia Cirugeda.

A continuación, y antes de entrar a Palacio, se rendirán honores (himno nacional y salva de 21 cañonazos) y el Rey pasará revista a las tropas.

Una vez en el interior, tras el saludo protocolario, la mayoría de los asistentes pasarán al Salón de Columnas, desde donde seguirán el resto del acto, mientras que las principales autoridades permanecerán junto a los Reyes en el Salón del Trono.

Aquí, Felipe VI impondrá condecoraciones a un total de 16 integrantes de los diferentes Ejércitos de Tierra, Aire y la Armada, además de la Guardia Civil, que van desde un general hasta un soldado, según han precisado fuentes de Zarzuela.

Tras ello, será el turno de que la ministra de Defensa ofrezca su discurso antes de que hable Don Felipe, que será el encargado de cerrar el acto. Cabe esperar que en su mensaje, como ya ocurriera el año pasado, el Rey ponga en valor la labor que han realizado los miembros de las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad en la respuesta frente a la COVID-19.

DISCURSO DEL REY

En clave más política, y como ya ocurriera con su mensaje de Navidad hace dos semanas, las mirada estará puesta en lo que pueda decir respecto a la situación de su padre y su eventual regreso a España desde su exilio en Emiratos Árabes Unidos.

Hasta el momento, desde Casa Real no se han pronunciado sobre las insistentes especulaciones de que Don Juan Carlos, que este miércoles cumple 84 años, podría regresar en los próximos meses, ahora que su panorama judicial parece despejarse.

Desde el Gobierno insisten en que la decisión corresponde al Rey emérito y a Casa Real y el propio presidente del Gobierno ha asegurado que no se están realizando tareas de coordinación al respecto entre Zarzuela y Moncloa.

No obstante, Sánchez se ha reafirmado en su opinión de que a su vuelta Don Juan Carlos debería dar "explicaciones" a los ciudadanos sobre algunas de sus actuaciones, que el presidente ya ha reconocido en el pasado que le parecían "perturbadoras".

Don Felipe ha hecho sendas alusiones en sus dos últimos mensajes de Navidad a lo ocurrido con su padre. Así, en 2020 sostuvo que los principios éticos y morales "nos obligan a todos sin excepciones" y "están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares".

En su último mensaje, el monarca defendió que las instituciones, incluyendo entre ellas a la Casa Real, deben asumir las obligaciones que les han sido encomendadas, "respetar y cumplir las leyes y ser ejemplo de integridad pública y moral".