Detenido un comercial acusado de estafar a personas mayores vulnerables
Detención por estafa a personas mayores
La Policía Nacional ha arrestado en Málaga a un hombre de 41 años acusado de estafar a personas de edad avanzada. Las víctimas, en su mayoría personas mayores o con deterioro cognitivo, fueron engañadas para comprar distintos productos, los cuales pagaban en efectivo o mediante la firma de contratos de crédito.
En uno de los casos registrados, el detenido incluso gestionó la apertura de un crédito a nombre de una persona fallecida. Las acciones del acusado se extendieron por las provincias de Málaga, Granada y Almería. La Policía Nacional informó que la investigación sigue abierta y no se descarta que surjan nuevas víctimas.
La pesquisa comenzó a inicios de año por el grupo de investigación de la Comisaría de Distrito Norte. De acuerdo con los datos recogidos, el sospechoso trabajaba para una empresa con más de 25 años en el sector comercial, dedicada a ofrecer productos y servicios orientados a mejorar el bienestar integral, como colchones, máquinas de ozono, masajeadores de pies, robots aspiradores y sillones.
Este individuo dirigía su actividad intencionadamente hacia personas mayores o con enfermedades neurodegenerativas que previamente ya hubieran realizado algún tipo de compra.
Asimismo, focalizaba su actuación en personas que vivían solas y sin apoyo familiar cercano, lo que usaba para presentarse como un joven amable y atento, ofreciendo compañía, conversación y ayuda en tareas diarias. Este acercamiento le permitía analizar la soledad y el estado cognitivo de sus víctimas potenciales.
Varias modalidades de actuación
La forma de actuar del detenido varió según el caso. En muchas ocasiones, se presentaba en los domicilios haciéndose pasar por un antiguo proveedor con una supuesta deuda pendiente, generando confusión en la víctima y ganándose su confianza, para luego acompañarla a una entidad bancaria y sacar dinero en efectivo.
En otras situaciones, entregaba un pequeño regalo como primer contacto y, tras ganarse la confianza, persuadía a las víctimas para firmar contratos de crédito, mayoritariamente gestionados por una conocida entidad financiera, con montos que podían alcanzar hasta 2.500 euros.
La investigación confirmó que el presunto autor falsificó firmas de algunas víctimas, aprovechando su incapacidad para entender los documentos o recordar posteriormente los hechos.
Además, se destacó un caso en el que el arrestado llegó a tramitar un crédito a nombre de una persona ya fallecida. La gravedad de estos hechos, dada la vulnerabilidad de las víctimas, mantiene la investigación activa ante la posibilidad de que se descubran más afectados.