Incautan 15 pangolines fallecidos en Barajas provenientes de Etiopía

Varios ejemplares de pangolín muertos encontrados en el aeropuerto Adolfo Suáres-Madrid Barajas en una maleta procedente de Etiopía.

En el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, la Guardia Civil decomisó 15 ejemplares fallecidos de una subespecie de pangolín, un animal protegido internacionalmente, durante el control de equipajes en un vuelo procedente de Etiopía.

Los agentes de la Unidad Fiscal y Fronteras de Barajas detectaron la presencia de estos animales el pasado 16 de febrero mientras realizaban inspecciones fiscales a los pasajeros que llegaban desde Addis Abeba, según un comunicado oficial de la Guardia Civil.

Tras la revisión con rayos X de una de las maletas, causó sospecha la presencia de objetos con distintas tonalidades y densidades. Al abrir la maleta, la Guardia Civil halló 15 pangolines muertos, embalados en plástico, con un peso total aproximado de 40 kilogramos.

  1. CITES y especies protegidas
  2. Investigación y actuación de la Guardia Civil
  3. Importancia de la lucha contra el tráfico ilegal

CITES y especies protegidas

Estos pangolines están clasificados en el apéndice I del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que regula y prohíbe el tráfico de especies protegidas.

La regulación internacional busca preservar la biodiversidad evitando el comercio ilegal y la explotación de estos animales en peligro de extinción.

Investigación y actuación de la Guardia Civil

La pasajera dueña de la maleta está siendo investigada por un posible delito contra la fauna. Mientras tanto, los especímenes decomisados fueron remitidos a CITES para su estudio, catalogación y valoración científica.

Este procedimiento forma parte de las funciones de control fiscal y aduanero del Estado, llevadas a cabo por la Guardia Civil para combatir delitos como el contrabando, narcotráfico o fraude.

Importancia de la lucha contra el tráfico ilegal

El tráfico ilícito de especies protegidas representa una amenaza severa para la biodiversidad global. La Guardia Civil advierte que esta actividad puede implicar sanciones penales, incluidas multas y penas de prisión.

El compromiso con la protección ambiental y la conservación de las especies es vital para mantener el equilibrio natural y preservar la riqueza biológica de nuestro planeta.