El Supremo ratifica multa de 2.000 euros a una juez por insultar a sus colegas
¿A ti se te levanta? fue la pregunta sexual que una jueza de Nules (Castellón) dirigió a un funcionario del juzgado, entre otros comentarios inapropiados y descalificativos hacia sus compañeros, hechos que le han costado una sanción confirmada recientemente por el Tribunal Supremo.
El Tribunal Supremo ratificó la multa de 2.000 euros impuesta a esta magistrada, quien recurrió la sanción establecida por el Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La jueza fue criticada por sus insultos reiterados y su comportamiento irrespetuoso con varios miembros de la oficina judicial.
En la sentencia, la Sala de lo Contencioso-Administrativo concluye que los hechos probados demuestran cómo la magistrada, que ejerció en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 4 de Nules entre octubre de 2020 y noviembre de 2022, se dirigía de manera ofensiva y con severas expresiones hacia sus colaboradores, logrando instaurar un clima laboral hostil y humillante.
Comentarios despectivos en el juzgado
La jueza se dirigía de forma reiterada a varios empleados con apodos humillantes como "la frígida", "ama de casa aburrida", "cara polla" o incluso "trol" durante conversaciones informales. En un encuentro con varios trabajadores, los llamó "vagos" e hizo advertencias como "aquí van a rodar cabezas", enfatizando que "no soy vuestra amiga" y que "no quiero réplicas".
Además, dirigió palabras denigrantes a la letrada de la Administración de Justicia, afirmando: "La directora tiene la piel muy fina", "no sirve ni para limpiar la mierda de mi culo", y que "me río con mis amigos jueces de ella". También cuestionó sus capacidades: "no tiene ni idea de tramitar".
Los comentarios sexuales no quedaron exentos. A uno de los funcionarios le hizo preguntas inapropiadas como "¿a ti se te levanta?" o "tiene un buen polvo", incluso llegó a regalarle un jersey y preguntarle cuándo se lo pondría, además de mostrar su opinión negativa sobre la novia del funcionario con frases como "esa chica no te conviene" y "es muy celosa".
Humillaciones públicas también se produjeron, ya que lo calificó delante de sus compañeros con la frase "no vales nada". Este ambiente tóxico afectó a varios miembros del juzgado.
Insultos y amenazas públicas
En ocasiones, la magistrada empleó un tono amenazante hacia sus compañeros, llegando a llamar a uno "inútil", "inepto" e "incompetente". Le gritó "no sirves para nada" y añadió "desde que te vi te calé", con estas ofensas escuchadas por todos los presentes, incluyendo funcionarios y público en las dependencias judiciales.
A otro funcionario lo insultó, calificándolo de "gilipollas", y también ofendió al decano con el mismo insulto. Las amenazas no cesaron, pues hacia un funcionario ausente manifestó frases violentas como "le voy a dar una hostia" y "lo voy a hundir". Durante una guardia, manifestó a un detenido, que se acogió a su derecho a no declarar, su deseo de que fuera condenado.
Valoración del tribunal supremo
La magistrada alegó falta de motivación en la resolución de la Comisión Disciplinaria del CGPJ, mientras que su representación argumentó que la valoración de pruebas era genérica sin especificar la naturaleza de las mismas. Sin embargo, el Tribunal Supremo sostuvo que la resolución contiene suficiente motivación y que la valoración conjunta de las pruebas no impide la validez de los hechos probados.
El alto tribunal aclaró que disentir de las argumentaciones no equivale a falta de motivación en la sanción administrativa. Se destacó que ocho funcionarios denunciaron el comportamiento de la jueza, respaldo clave para las decisiones del Consejo General del Poder Judicial.
La multa de 2.000 euros fue justificada extensamente por la Comisión Disciplinaria y avalada por el Tribunal Supremo como medida proporcionada para los hechos cometidos, reafirmando la importancia de mantener un entorno judicial respetuoso y profesional.