La UCO indica que el piso de Jéssica era su "casita de novios" con Ábalos y Aldama lo pagaba para "comprar su voluntad"

La expareja de Ábalos, Jéssica Rodríguez, a su salida del Tribunal Supremo, a 7 de abril de 2026, en Madrid (España).

 

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han declarado en el juicio celebrado en el Tribunal Supremo que el apartamento ubicado en la madrileña Plaza de España, donde residía Jéssica Rodríguez, expareja de José Luis Ábalos, funcionaba como su "casita de novios" con el exministro de Transportes. Además, este piso constituiría una contraprestación entregada por el empresario Víctor de Aldama para asegurar la voluntad del político.

Durante su testimonio este lunes, los investigadores han defendido la calidad de su trabajo frente a las críticas presentadas por las defensas tanto de Ábalos como de su exasesor Koldo García, en el marco del juicio que investiga supuestas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia.

Los agentes señalaron que los primeros mensajes relacionados con el asunto datan de marzo de 2019, cuando Koldo García envió 15 fotografías del apartamento a Jéssica Rodríguez.

Desde ese momento, las gestiones para el alojamiento se realizaron principalmente por medio de terceros, en particular Alberto Escolano, socio de Aldama. Él fue quien localizó el inmueble que cumpliera con los gustos de Rodríguez para establecerlo como, en palabras textuales, su "casita de novios con José", explicaron los agentes.

Respecto a las evidencias que apuntan a que el empresario abonaba el alquiler del piso, indicaron que cuando Jéssica tenía algún problema con el apartamento, lo comunicaba a Ábalos, quien capturaba pantallazos de esas conversaciones y los enviaba a Koldo para que se solucionaran los inconvenientes.

Escolano actuaba "bajo órdenes de Aldama"

Los investigadores detallaron que el exasesor pagó dos mensualidades del alquiler, aunque no pudieron demostrar con certeza que Escolano le haya devuelto ese dinero. Se deduce que Koldo adelantó esos pagos, los cuales serían reembolsados posteriormente.

Ante la pregunta de la defensa de Koldo sobre si Escolano utilizaba el apartamento para asuntos empresariales, los agentes respondieron negativamente, pero reiteraron que es evidente que el piso estaba destinado a ser la "casita de novios" de Rodríguez y Ábalos.

Comentaron también que Escolano cubría el alquiler porque "actuaba siguiendo instrucciones de Aldama". Subrayaron que esta entrega se considera una contraprestación, en este caso mediante un piso, que implica "un nivel de acceso al ministro".

El valor de ese acceso se establece según lo pactado entre las partes, ya que Víctor de Aldama podría solicitar los derechos correspondientes a las contraprestaciones abonadas, afirmaron.

Finalmente, aseguraron que esto sucede porque Aldama busca o cree que, mediante este procedimiento, puede comprar la voluntad del ministro.