Sánchez insiste en la necesidad de defender la democracia ante conflictos y desigualdad y llama a presentar propuestas concretas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en la IV Reunión en defensa de la democracia en Barcelona.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha urgido a la movilización en defensa de la democracia frente a una veintena de líderes progresistas, señalando la amenaza que representan los conflictos bélicos, la desigualdad social y la desinformación creciente.

Durante la inauguración de la IV Reunión en defensa de la democracia, celebrada este sábado en Barcelona, Sánchez destacó que todos los asistentes comparten tanto una preocupación como una responsabilidad, exhortándolos a asumir un papel activo en la toma de decisiones.

En un encuentro que reúne a mandatarios como Lula da Silva (Brasil), Claudia Sheinbaum (México), Gustavo Petro (Colombia) y Cyril Ramaphosa (Sudáfrica), el presidente español alertó sobre la fragilidad de la democracia y los riesgos que enfrenta.

  1. Los peligros que amenazan la democracia
  2. La reforma de la ONU como prioridad
  3. Desigualdad y gobernanza digital
  4. Las tres prioridades del encuentro

Los peligros que amenazan la democracia

Sánchez subrayó que no se debe dar por garantizado el sistema democrático, ya que enfrenta ataques constantes como el cuestionamiento del sistema multilateral, vulneraciones al derecho internacional y la normalización del uso de la fuerza.

Además, enfatizó el aumento de la desigualdad social y la propagación de la desinformación dentro de las sociedades, advirtiendo que estos factores erosionan las bases democráticas.

La reforma de la ONU como prioridad

Para el presidente, el principal desafío radica en evitar que la democracia se debilite desde adentro, al tiempo que recibe ataques externos. Por ello, resaltó que la reacción debe ir más allá de la mera defensa y enfocarse en fortalecer y perfeccionar el sistema democrático.

Una de las metas esenciales planteadas en la reunión es la reforma urgente del sistema multilateral, en especial de la Organización de Naciones Unidas, para ajustarla a las realidades del siglo XXI y ampliar la representación de América Latina, África y Asia.

Dentro de esta renovación, Sánchez expresó su apoyo para que la próxima Secretaría General de la ONU sea ocupada por una mujer, preferentemente originaria de América Latina, argumentando que ello no solo implica justicia, sino también credibilidad.

Desigualdad y gobernanza digital

En un segundo eje, el presidente alertó sobre la gobernanza digital y el papel de las redes sociales, destacando que la tecnología no puede quedar sin regulación ni dirección, ya que puede fragmentar a la sociedad y aumentar su dependencia.

Advirtió que los algoritmos no deben fomentar el odio, la confrontación ni los mensajes violentos, ni permitir que el poder tecnológico escape al control democrático. En este sentido, el Gobierno impulsa una agenda legislativa que responsabilice a las plataformas y sus dirigentes, penalice contenidos ilegales y evalúe el impacto del discurso de odio y la polarización.

También reiteró que se establecerán límites al acceso de menores a estas plataformas digitales.

Las tres prioridades del encuentro

La tercera prioridad marcada es la lucha contra la desigualdad, que Sánchez considera incompatible con democracias sólidas y saludables. Cuando las oportunidades no son universales, la legitimidad del sistema democrático se ve comprometida.

En ese contexto, el extremismo puede ocupar espacios sociales y políticos, por lo que es imprescindible implementar agendas basadas en la justicia social, la igualdad de oportunidades y la igualdad de género para construir sociedades más inclusivas.

El encuentro que acoge Barcelona busca precisamente avanzar en estas líneas para garantizar la vigencia y fortalecimiento de la democracia.