Serrano (PP) habla de "muerte civil" al que "se sale del guión" del Gobierno

El secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, durante una rueda de prensa, en la sede del PP
El secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, durante una rueda de prensa, en la sede del PP

El secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, ha cargado contra lo que ha descrito como dinámicas de señalamiento y linchamiento digital hacia quienes, a su juicio, “se salen del guion” fijado por el Gobierno de España. En su intervención, ha sostenido que ese clima busca disciplinar el debate público y limitar la discrepancia.

Sus declaraciones se han producido este sábado en San Lorenzo de El Escorial, durante el arranque de la III Academia de la Juventud Madrileña (AJM), un acto en el que también ha participado el secretario general del PP nacional, Miguel Tellado.

En ese marco, Serrano ha afirmado que “absolutamente nada” podrá “tapar” lo que ha calificado como “ponzoña” en la que, según su criterio, se estaría convirtiendo la sociedad española, vinculándolo a estrategias políticas y mediáticas que, ha dicho, tratan de imponer una única forma de pensar.

  1. Marco del acto en El Escorial
  2. Críticas al señalamiento y la cancelación
  3. Referencia al caso de Móstoles
  4. Llamamiento a la batalla cultural
  5. Estado de Derecho y presunción de inocencia
  6. Mensajes a la juventud madrileña
  7. Imágenes en Europa Press Televisión y contacto

Marco del acto en El Escorial

MADRID, 7 (EUROPA PRESS TELEVISIÓN)

La intervención de Serrano ha abierto la jornada de la III AJM celebrada en San Lorenzo de El Escorial. El dirigente ‘popular’ ha enmarcado su discurso en un diagnóstico de “momento crucial” para la sociedad, que ha descrito como dominada por lo “ligero, rápido” y “superficial”.

Durante el acto, ha defendido que el debate público se ve condicionado por presiones que, según ha indicado, penalizan a quien discrepa del relato dominante. En ese contexto, ha apelado a las nuevas generaciones del PP a no “dejarse domesticar”.

Críticas al señalamiento y la cancelación

Serrano ha cuestionado mensajes que, en su opinión, se presentan como apertura mental, pero con límites definidos. Según ha expuesto, cuando alguien rebasa esos márgenes llega el “castigo”, el “señalamiento”, la “etiqueta”, el “linchamiento digital” o la “muerte civil”.

En su argumentación, ha sostenido que se invoca la tolerancia mientras se “cancela”, se habla de diversidad mientras se exige “uniformidad”, y se apela a la libertad al tiempo que se marca qué puede decirse, pensarse o incluso sentirse. Asimismo, ha defendido que la “batalla cultural” no puede ignorarse porque, ha señalado, cuando no se da, otros la ganan.

También ha criticado la idea, extendida durante años según su planteamiento, de que la política debía limitarse a la gestión y relegar las ideas. En ese punto, ha rebatido que evitar debates incómodos sea moderación y lo ha definido como “claudicación”.

Referencia al caso de Móstoles

El dirigente del PP madrileño ha aludido a lo ocurrido “en los últimos días” en relación con la acusación de acoso laboral y sexual formulada por una exedil del partido contra el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista. En ese contexto, Serrano anunció el viernes que se estudiarían acciones legales al considerar que se habría actuado de “mala fe” y se habrían “prefabricado pruebas” por una “vendetta personal”.

Según lo expuesto, la exconcejala habría grabado reuniones con Serrano y con la vicesecretaria de Organización, Ana Millán, y esas grabaciones habrían sido publicadas en medios de comunicación.

En este marco, Serrano ha afirmado que no habría nada “que intente la izquierda política y mediática” capaz de ocultar lo que ha enumerado como “puteros”, “corruptelas”, “líos de Begoña”, asuntos del “hermano”, “negocios de Zapatero”, y “entregas a Bildu” y a “Esquerra Republicana”, además de una “entrega de la igualdad y la libertad de los españoles”, en sus palabras.

Llamamiento a la batalla cultural

Frente a lo que ha descrito como intentos de imponer una “forma única de pensar”, Serrano ha pedido a la juventud que dé la “batalla cultural”. Ha advertido de que se estaría configurando un marco social en el que se decide qué es una familia “correcta”, qué es un hombre o una mujer, qué palabras se consideran permitidas, qué bromas podrían tratarse como delito y cuáles no, o qué libros “sobran”.

En su discurso, también ha incluido referencias a qué tradiciones podrían resultar molestas, qué convenciones culturales o literarias se podrían realizar y cuáles no, y qué parte de la historia habría que “borrar”. Todo ello, ha agregado, se presentaría como progreso pese a implicar, a su entender, imposición y censura.

Además, ha solicitado afrontar ese debate “con una sonrisa canalla”, sin pedir perdón y sin complejos, evitando —según su planteamiento— la “trampa” de una supuesta superioridad moral ajena.

Estado de Derecho y presunción de inocencia

En otro tramo de la intervención, Serrano ha defendido que lo que se presenta como progreso sería en realidad “autoritarismo con maquillaje”. Ha afirmado que desde el PP se reivindica la libertad “que incomoda”, la que permite que existan opiniones contrarias sin que ello suponga un derrumbe del espacio público.

También ha sostenido que se tacha de “reaccionario” defender cuestiones que ha calificado como obviedades: la familia, la bandera, la libertad educativa o la idea de que el Estado no debe actuar como “padre”, “terapeuta” o “doctor moral”.

En esa línea, ha insistido en la defensa del Estado de Derecho y de la presunción de inocencia, subrayando que conservar lo que considera valioso no debería interpretarse como retroceso. Ha concluido que lo reaccionario sería “destruirlo todo y llamar avance a la ruina”, atribuyendo esa dinámica al Gobierno de España.

Mensajes a la juventud madrileña

Serrano ha apelado a la coherencia por encima de la búsqueda de aprobación general. Ha afirmado que la “guerra cultural” no se gana con gritos, pero tampoco con silencio, y la ha vinculado a “ideas claras” y “convicciones fuertes” junto a una generación que no se deje “domesticar”.

En su intervención, ha reivindicado el “coraje” de defender ideas cuando resulta incómodo, algo que ha ejemplificado con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Antes, la alcaldesa de San Lorenzo de El Escorial, Carlota López, ha ejercido de anfitriona y ha situado a España en un “momento decisivo”, señalando que cuestiones que se daban por seguras empiezan a ponerse en duda. Ha citado, entre otras, la igualdad ante la ley, la independencia institucional, el respeto a la justicia y que la libertad no sea solo una palabra.

Por su parte, el secretario general de Nuevas Generaciones Madrid, José Yepes, ha cargado contra el Gobierno central y ha afirmado que se estaría “anestesiando” a la población mientras se situaría en ministerios “troncales y trascendentales” a “puteros y golpistas”. Ha añadido que el conflicto y la polarización ya habrían llegado y que ese escenario se habría formado “despacio” y de manera “calculada”.

Yepes también ha asegurado que con impuestos de los españoles se pagaban “las prostitutas al anterior ministro de Transportes” y “el sueldo a un orangután con Twitter”.