Falsa médica investigada por cientos de tratamientos ilegales en Valencia

Material intervenido
Material intervenido

La Guardia Civil ha investigado en Valencia a una mujer de 36 años por presuntamente realizar un elevado número de procedimientos estéticos sin la habilitación exigida. Según las pesquisas, estas prácticas se habrían llevado a cabo en distintos centros de la provincia y, en algunos casos, en un domicilio particular.

El caso se enmarca en la operación ‘Zubar’ y surge tras una denuncia presentada en marzo por una profesional del ámbito sanitario. En ella se alertaba de la realización de tratamientos estéticos en una peluquería de Sueca (Valencia) sin control sanitario y por una persona no autorizada.

La investigada difundía en redes sociales los resultados de los tratamientos efectuados. La investigación ha sido desarrollada por el Puesto Principal de Sueca y bajo dirección judicial.

  1. Detalles de la operación ‘Zubar’
  2. Centros y tratamientos señalados
  3. Cifras de clientas y procedimientos
  4. Irregularidades detectadas en los locales
  5. Delitos investigados y recomendaciones
  6. Investigación judicial y material audiovisual

Detalles de la operación ‘Zubar’

VALENCIA, 7 (EUROPA PRESS TELEVISIÓN)

La Guardia Civil ha informado de la investigación a una mujer de 36 años por efectuar cientos de tratamientos estéticos sin estar habilitada. Las actuaciones se habrían desarrollado en varios centros de estética de la provincia de Valencia y, de forma puntual, en un domicilio.

La investigación se inició tras una denuncia presentada en marzo por una profesional sanitaria. El escrito señalaba que se estaban realizando tratamientos con fines estéticos en una peluquería de Sueca sin ningún tipo de control sanitario y sin la cualificación requerida.

Centros y tratamientos señalados

En el transcurso de las diligencias, los agentes constataron que la misma persona habría actuado en múltiples establecimientos de la provincia. De acuerdo con lo investigado, se presentaba como doctora y ofrecía procedimientos como aumento de labios y pómulos, rinomodelación o infiltraciones de toxina botulínica, entre otros.

Además, a través de sus perfiles en redes sociales se publicitaban los tratamientos realizados, lo que permitió reforzar la identificación de la actividad y localizar los centros donde se desarrollaba.

La Guardia Civil averiguó que la supuesta doctora estaba graduada en odontología por una universidad privada. Tras recabar información de las autoridades sanitarias competentes en materia de estética y de competencia profesional, se comprobó que estos tratamientos están reservados en exclusividad a médicos especialistas en medicina estética, con conformidad entre el Colegio de Médicos y el Colegio de Estomatología y Odontología.

Cifras de clientas y procedimientos

Según los testimonios recabados por los agentes, tanto en centros donde se habría desarrollado la actividad como entre varias clientas, se verificó la realización de cientos de tratamientos.

La investigación apunta a que existían, al menos, 80 clientas registradas en los centros y más de 180 tratamientos documentados de toxina botulínica en tercio superior y de ácido hialurónico, con documentación firmada por la presunta doctora.

Asimismo, algunas clientas manifestaron haberse sometido a tratamientos en el propio domicilio particular de la supuesta facultativa.

Irregularidades detectadas en los locales

También se constató que la mayoría de los centros donde se habrían realizado los tratamientos no contaban con la licencia administrativa correspondiente, autorizada y emitida por la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana para ofertar y practicar estos procedimientos (Permiso U48).

De igual modo, se detectó que muchos establecimientos no disponían de sistemas de refrigeración para la conservación de productos, ni de medios para la correcta gestión de residuos biológicos, además de otras condiciones legalmente exigidas para ofertar este tipo de tratamientos.

Delitos investigados y recomendaciones

Por estos hechos, se ha investigado a la mujer por presunto intrusismo profesional, un presunto delito contra la salud pública mediante suministración de medicamentos (toxina botulínica) y un presunto delito de falsedad documental.

La Guardia Civil ha señalado que no se ha podido verificar la legalidad y la trazabilidad de los productos sanitarios suministrados, por lo que se presupone que habrían sido adquiridos al margen de los cauces legales, tanto para su obtención como para su manipulación.

Ante este tipo de tratamientos, se aconseja solicitar asesoramiento a profesionales cualificados para evitar riesgos para la salud. Una aplicación incorrecta por personal no autorizado y sin garantías de conservación del producto puede tener consecuencias graves.

Investigación judicial y material audiovisual

La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Sueca y dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Sueca.