El campo cordobés, epicentro mundial de la IA agrícola: del ojímetro al algoritmo

Campos de olivos. Imagen de archivo

Redacción | Diario en Positivo +

Este lunes 2 de febrero de 2026, mientras las lluvias que analizábamos anteriormente riegan nuestros campos, una segunda "lluvia" —esta vez de datos— está transformando las explotaciones agrícolas de la provincia de Córdoba. Lo que hace apenas tres años eran pruebas piloto en universidades, hoy es una realidad en miles de hectáreas de olivar y cítricos: la Inteligencia Artificial aplicada al riego y la sanidad vegetal.

Gracias a la colaboración entre jóvenes ingenieros locales y agricultores de toda la vida, Córdoba se ha posicionado este inicio de año como la provincia española que mejor ha sabido integrar la digitalización en el sector primario, logrando un hito histórico: reducir el consumo de agua de riego en un 40% sin perder un solo kilo de producción.

1. El cerebro en el suelo: Sensores y Algoritmos

La clave del éxito en este 2026 es el fin del riego por calendario. Ahora, el riego se decide por demanda real.

  • Sensores de Humidificación: Enterrados a distintas profundidades, envían datos en tiempo real sobre la humedad del suelo y la salinidad a una nube central.

  • Modelos Predictivos: La IA cruza esos datos con las previsiones exactas de la AEMET y la tasa de evaporación. El sistema abre y cierra las electroválvulas de forma autónoma, aplicando la gota justa que la planta necesita en ese momento preciso del día.

2. Drones y "Visión Artificial" para la Sanidad Vegetal

En el Valle del Guadalquivir, los drones ya no solo hacen fotos bonitas. En 2026, están equipados con cámaras multiespectrales que detectan el estrés hídrico o la presencia de plagas semanas antes de que sean visibles para el ojo humano.

  • Detección Precoz: Si un árbol en una linde de una finca en Baena tiene una deficiencia de nitrógeno, la IA genera una alerta en el móvil del agricultor con la coordenada exacta de GPS. Esto permite aplicar fertilizante solo a ese árbol, ahorrando costes y evitando la contaminación de acuíferos.

3. El impacto económico: Más rentabilidad para el agricultor cordobés

Este avance tecnológico está permitiendo que las explotaciones familiares de Córdoba sean competitivas frente a los grandes latifundios internacionales. Al reducir el gasto en agua y energía (bombas de riego) en un 35%, el margen de beneficio por hectárea ha subido notablemente en esta campaña 2025/26.

Además, este ecosistema tecnológico está reteniendo el talento joven en los pueblos. Ingenieros agrónomos e informáticos de la Universidad de Córdoba (UCO) están creando startups en municipios como Lucena, Montilla o Puente Genil, convirtiendo a la provincia en un referente de lo que se denomina el "Agro-Silicon Valley" del sur de Europa.