López asegura que España tendrá una de las primeras gigafactorías de IA en Europa

Luis Isasi, presidente Santander España, Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, y Francisco Hortigüela, presidente de Ametic
Luis Isasi, presidente Santander España, Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, y Francisco Hortigüela, presidente de Ametic
  1. Gigafactorías de inteligencia artificial en España
  2. Dos sedes para el proyecto
  3. España en la adopción de la inteligencia artificial
  4. La IA como política de Estado

Gigafactorías de inteligencia artificial en España

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha reafirmado su confianza en que España será sede de una de las primeras gigafactorías europeas de inteligencia artificial (IA), que se ubicará en dos ciudades: Cataluña y Madrid.

Durante el 'Ametic AI Summit 2026', López destacó la importancia de esta infraestructura, que facilitará el acceso a la supercomputación para pymes, autónomos y pequeñas empresas, sin que estos tengan que asumir las elevadas inversiones que normalmente demandan estas tecnologías hiperescalables.

El proyecto, liderado por un consorcio privado que incluye a ACS y Telefónica, contará con un respaldo público de 250 millones de euros por parte del Gobierno. Además, participan empresas como Multiverse y Submer, así como la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida también como 'SEPI Digital', que formará parte del capital de esta iniciativa.

Dos sedes para el proyecto

En la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa, celebrada en La Rábida, representantes de España y Portugal acordaron explorar una candidatura conjunta ibérica para albergar una de las primeras gigafactorías de IA de Europa.

El plan presentado por España contempla como posibles localizaciones las ciudades de Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid). En caso de que se concrete la colaboración con Portugal, se coordinarán ambas iniciativas.

Durante el Mobile World Congress, celebrado en Barcelona en marzo, el ministro López reiteró la confianza en que España forme parte de esta infraestructura, que podría movilizar una inversión total cercana a los 5.000 millones de euros tras la candidatura oficial presentada el pasado junio.

España en la adopción de la inteligencia artificial

López resaltó que España se posiciona como el séptimo país a nivel mundial en adopción de tecnologías de inteligencia artificial. Además, destacó que el país es el segundo en número de titulados en tecnologías de la información y la comunicación (TIC), solo precedido por Estados Unidos, lo que refleja un fuerte talento, formación y capacidad tecnológica.

Se enfatizó que el modelo europeo de IA debe caracterizarse por la confianza, entendida no solo como un tema tecnológico, sino también energético, filosófico, político y geopolítico. En este sentido, la regulación será clave para que la IA europea y española construyan una ventaja basada en la confianza, en contraste con ser meros usuarios, aspirando a ser desarrolladores de tecnología.

El ministro valoró la estrategia pública de inteligencia artificial de España, financiada con 1.500 millones de euros, con énfasis en democratizar el acceso a la tecnología para pymes y autónomos mediante infraestructuras como la supercomputación. También advirtió sobre el desafío energético asociado al desarrollo de la IA.

En materia regulatoria, destacó el papel de España en la promoción del reglamento europeo de IA y la Carta de Derechos Digitales, subrayando la necesidad de un marco global que impida la concentración del poder tecnológico en pocas manos, evitando así un dominio excesivo de grandes actores en el espacio digital.

La IA como política de Estado

Francisco Hortigüela, presidente de Ametic, la patronal de la industria digital en España, resaltó que el objetivo del encuentro era abordar las decisiones para acelerar el impacto real de la IA, con la meta de consolidarla como motor de competitividad y transformación, superando iniciativas dispersas.

En un contexto de cambio de era, Hortigüela destacó la evolución de la IA hacia modelos cada vez más autónomos y afirmó que la tecnología ya está preparada. Indicó que el desafío principal radica en crear un entorno favorable para la adopción y escalado efectivo de la IA.

Subrayó que sin una auténtica economía del dato no será posible contar con una IA competitiva ni soberana, concluyendo que la clave no es solo diagnosticar el problema, sino llevar a cabo la ejecución adecuada. En este marco, calificó la IA como una política de Estado y una oportunidad histórica para España.