La IA impulsará la economía española con 142.000 millones para 2030

Archivo - Inteligencia Artificial.

La Inteligencia Artificial (IA) tiene el potencial de transformar el trabajo en España y aportar hasta 167.000 millones de dólares (141.934 millones de euros) a la economía nacional para el año 2030, según revela el informe 'Agentes, robots y nosotros: Cómo la IA rediseña el trabajo y las competencias en Europa' elaborado por McKinsey Global Institute (MGI).

Este análisis examina el impacto de las tecnologías actuales sobre el mercado laboral en diez países europeos. La consultora señala que España enfrenta una oportunidad histórica para incrementar su productividad si logra gestionar exitosamente la transición hacia un modelo colaborativo entre humanos y máquinas.

La adopción de automatización tecnológica podría generar en España un incremento económico significativo, cercano a los 142.000 millones de euros, con especial impacto en sectores como el comercio, la industria y el sector público. Estos sectores son claves para capitalizar al máximo el potencial que ofrece la inteligencia artificial mediante la redefinición de tareas.

  1. Automatización y competencias en España
  2. Habilidades humanas y transformación laboral
  3. Impacto económico y retos en Europa

Automatización y competencias en España

El informe indica que el 59% de las horas de trabajo en España pueden ser automatizadas con las tecnologías existentes. De estas, un 44% corresponde a labores que podrían realizar agentes, es decir, software que ejecuta funciones cognitivas, mientras que el 15% restante se atribuye a robots orientados a tareas físicas.

En paralelo, el mercado laboral en España está experimentando un cambio acelerado en las competencias demandadas. Desde 2023, la necesidad de perfiles con "fluidez en IA", definida como la capacidad práctica para utilizar y supervisar sistemas de inteligencia artificial en el entorno laboral diario, ha crecido 4,4 veces.

Este incremento supera ampliamente el crecimiento en habilidades técnicas especializadas y refleja cómo la IA se está transformando en una competencia transversal que va más allá de los perfiles técnicos, integrándose en diversas áreas laborales.

En cuanto a las áreas con mayor demanda, predominan los perfiles en informática y matemáticas, seguidos por los vinculados a gestión y operaciones comerciales y financieras. Las empresas valoran no solo el conocimiento técnico, sino también la capacidad para supervisar y coordinar sistemas automatizados, de modo que el trabajo humano se enfoque en la toma de decisiones y el juicio estratégico.

Habilidades humanas y transformación laboral

A pesar de la elevada adopción tecnológica, el informe señala que el 85% de las habilidades humanas actuales en España seguirán siendo necesarias en el nuevo entorno laboral. Esto se debe a que aproximadamente el 75% de las competencias requeridas actúan en contextos híbridos donde la inteligencia artificial complementa, pero no sustituye, el desempeño humano.

El talento humano se mantiene como un filtro crítico de calidad, ética y toma de decisiones estratégicas. El verdadero desafío para España radica en transformar el empleo más que en su desaparición. La incorporación de agentes y robots reducirá la carga operativa, permitiendo a los profesionales centrarse en actividades de mayor valor añadido como la creatividad, la resolución de problemas complejos y la inteligencia emocional, ámbitos en los que la ventaja humana continúa siendo determinante frente a la automatización.

El verdadero beneficio económico de esta evolución se logrará únicamente si las personas se mantienen en el centro del proceso, en un modelo que fomente la colaboración entre humanos y tecnología. Con este fin, McKinsey advierte sobre la necesidad de priorizar la formación constante y el desarrollo del pensamiento crítico para que la automatización sea un multiplicador del talento, en lugar de ser vista como una herramienta de sustitución.

Impacto económico y retos en Europa

A nivel europeo, la automatización podría generar un impacto económico de hasta 1,9 billones de dólares (aproximadamente 1,61 billones de euros) para 2030. El informe destaca que el 82% de este valor provendrá de agentes de software, mientras que el 18% restante será resultado de la robótica física. Esta diferencia responde a la mayor escalabilidad de los agentes virtuales y la inteligencia artificial generativa, que requieren menos inversión en infraestructura comparado con la robótica industrial.

Este análisis, basado en 1.800 tipos de trabajo y más de 10.500 habilidades, revela que la automatización no se limita a tareas manuales. Por primera vez, las profesiones de "cuello blanco" en sectores como finanzas, consultoría y gestión se ubican en el centro de esta transformación.

Además, debido al envejecimiento poblacional, la fuerza laboral europea disminuirá en los próximos años. En este contexto, la automatización se configura como una palanca esencial para mantener el crecimiento del PIB.

No obstante, el informe advierte que una adopción más pausada de estas tecnologías limitaría el impacto económico a 1,1 billones de dólares (unos 930.000 millones de euros), ampliando la brecha competitiva frente a Estados Unidos y China.

Un tercer eje resalta un cambio profundo en el modelo de trabajo europeo. Aunque el 90% de las empresas ya ha iniciado proyectos con IA, solo una minoría consigue resultados relevantes. La principal barrera no es tecnológica, sino organizativa, pues muchas compañías continúan automatizando tareas aisladas en lugar de rediseñar procesos integralmente.

De cara a 2030, se anticipa una transformación estructural en la actividad laboral, con una reducción significativa del tiempo dedicado a tareas operativas y un aumento de funciones de supervisión y dirección. El éxito dependerá de la capacidad de las empresas para implementar procesos de capacitación masiva que preparen a sus equipos para colaborar con agentes virtuales, automatizar tareas rutinarias y potenciar el juicio humano en la toma de decisiones.