Borrell señala que compartir ejército sería "un gran paso adelante en integración política" para la UE

El presidente del Cidob y exalto representante de la UE para asuntos exteriores, Josep Borrell, junto al conseller de UE y Acción exterior de la Generalitat, Jaume Duch
  1. Futuro del ejército común europeo
  2. Posición de Estados Unidos y la OTAN
  3. Desafío existencial para Europa

Futuro del ejército común europeo

Josep Borrell, presidente del Cidob y ex alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, afirmó este sábado que la creación de un ejército común en la Unión Europea representaría un avance significativo en la integración política. Destacó que este es el momento adecuado para profundizar en dicha integración.

Estas declaraciones se realizaron durante la inauguración de la jornada "War and Peace in the 21st Century. Defending Europe without the United States? The future of the European security", organizada por el Cidob en el Palau de Pedralbes de Barcelona, con participación de Jaume Duch, conseller de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat, y la clausura a cargo de Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, y Pol Morillas, director del Cidob.

Borrell mencionó la posibilidad de un ejército europeo tras las declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien expresó el viernes pasado que España está lista para avanzar hacia esta meta. Según Borrell, aunque la ciudadanía europea muestra un amplio respaldo a esta iniciativa, los líderes estatales mantienen reservas por considerar que el ejército representa el último nivel de soberanía.

El ex alto representante planteó una cuestión clave sobre la integración: si la defensa será el motor como lo fue el euro en su momento.

Posición de Estados Unidos y la OTAN

Respecto a la postura de Estados Unidos y la administración de Donald Trump, Borrell señaló que la OTAN ha experimentado un debilitamiento interno inédito debido a la actitud agresiva de Trump hacia algunos de sus aliados.

En relación a los conflictos en Irán y Oriente Medio, recordó que esta no es la primera vez que ciertos países europeos rechazan una intervención militar estadounidense, citando la invasión de Irak en 2003 como precedente. Añadió que la situación actual obliga a Europa a replantear su propia defensa.

Borrell resaltó que Europa ha dependido durante mucho tiempo del "paraguas americano" y que a algunos europeos les gustaría seguir contando con esta protección, siempre que se mantenga activa.

Desafío existencial para Europa

El presidente del Cidob advirtió que Europa enfrenta un desafío que trasciende lo técnico o financiero, calificándolo como existencial, político y cultural. Por ello, consideró indispensable que Europa no permanezca vulnerable o excesivamente dependiente de otros.

Asimismo, señaló que la actual transformación en las relaciones transatlánticas implica un cambio radical en el panorama político mundial, generando actualmente serias dudas sobre la credibilidad de la OTAN.