Camarera española en Noruega enseña una decoración de almacén: Está disecado

Encontrar trabajo al llegar a un país nuevo suele ser más rápido en la hostelería. Eso mismo le pasó a Dua, una joven española, que empezó de cero como camarera en Noruega. Lo que no esperaba era que hasta algo tan básico como el almacén del restaurante funcionara de otra forma a la habitual en España.

Instalada desde hace casi tres años en Tromsø, muestra su rutina en redes y, en especial, a través de su perfil de TikTok . Allí comparte escenas de una de las ciudades más al norte de Europa, donde el día a día puede dar giros inesperados.

En uno de sus vídeos más recientes, una simple búsqueda de una bebida terminó en un momento viral. La situación, según contó, encajaba con el aviso perfecto: "Cosas que solo pasan cuando trabajas en el círculo polar ártico".

  1. De España a Tromsø: vida en el norte
  2. La escena en el almacén: una manta y un cartel
  3. Un oso polar disecado: el motivo y el debate

De España a Tromsø: vida en el norte

La historia arranca con un patrón muy común entre quienes emigran: la hostelería como puerta de entrada al mercado laboral. En el caso de Dua, esa puerta se abrió en Noruega, donde comenzó su nueva etapa trabajando de camarera.

Desde Tromsø, ciudad asociada al Ártico y a un ritmo de vida muy distinto, la joven explica a sus seguidores cómo es trabajar allí. Ese contexto, el de un lugar extremo y curioso, es el que hace que sus publicaciones despierten tanta atención.

La escena en el almacén: una manta y un cartel

Todo ocurrió durante un turno normal en un restaurante. En el vídeo, Dua cuenta el momento exacto en el que la rutina se rompe: "Estoy trabajando en un restaurante, he venido a por una pepsi y de repente me he encontrado esto".

La cámara enfocó un bulto cubierto con una manta y señalizado para que nadie se acercara. Por su forma, el objeto desconcertó a cualquiera, y la propia creadora dio “unos minutos” para que su audiencia intentara adivinar qué era.

Un oso polar disecado: el motivo y el debate

La sorpresa no era una caja, ni herramientas, ni comida. Era un animal. En el vídeo lo desvela sin rodeos: "¿Y si te digo que es un oso polar disecado? ¿Me creerías".

Según relató, evitó tocarlo por respeto mientras acercaba la cámara lo suficiente como para apreciar la piel blanca del ejemplar. El hallazgo, aunque parezca insólito, tenía una explicación ligada a la historia local.

Dua explicó que “hace muchísimos años” en Tromsø había osos polares, no porque la zona fuera su hábitat, sino porque los habitantes traían a los bebés de oso polar a la ciudad. Incluso se llegaron a usar ejemplares disecados como parte del paisaje urbano, y el que encontró ella había estado expuesto en un banco.

El clip no tardó en despegar: el vídeo rozó las 111.000 visualizaciones en TikTok. En comentarios, muchos admitieron que no vieron venir la escena bajo la manta, con mensajes como "Apostaba por un trineo y superaste mi imaginación".

También aparecieron reacciones de rechazo y tristeza por el animal. Entre las respuestas destacaron frases como "Me dio pena", "qué impresión" y "pobrecito", reflejando el impacto que causó la imagen en buena parte de la audiencia.