Croacia declarada libre de minas tras 2 décadas de esfuerzos de desminado
Tras más de tres décadas marcadas por el peligro y la incertidumbre, Croacia ha logrado erradicar por completo las minas terrestres que quedaron tras la guerra civil que azotó la región. Este logro simboliza no solo un avance técnico, sino también un compromiso moral con las víctimas y sus familias.
Durante el conflicto que siguió a la desintegración de Yugoslavia, se estima que alrededor de 1,5 millones de minas fueron desplegadas por las distintas facciones en una extensión aproximada de 453 millas cuadradas. Para hacerse una idea, esto es el doble del tamaño del Parque Nacional Zion en Utah. Inicialmente, se creía que las zonas afectadas alcanzaban hasta 5.000 millas cuadradas, aunque la falta de seguridad hacía complicado precisar el gasto real del territorio minado.
Tras invertir más de mil millones de euros y emplear una combinación de tecnología y equipos especializados, incluyendo detectores de metales, maquinaria pesada y perros adiestrados, Croacia ha eliminado todos los campos minados identificados. En palabras del ministro del Interior, Davor Božinović, “Croacia está libre de minas terrestres. Tras casi 30 años, hemos completado la desminado conforme al Convenio de Ottawa”. Este convenio de la ONU prohíbe las minas antipersona y tiene a Croacia como uno de sus firmantes.
La eliminación total de minas en Croacia
Durante el proceso, se retiraron casi 107.000 minas junto a 407.000 piezas de munición sin explotar, cifras que reflejan la magnitud del peligro que acechó durante años. El ministro enfatizó que este logro no solo es un éxito en materia de seguridad, sino que también representa el cumplimiento de un deber ético para quienes sufrieron y aún sufren las consecuencias.
El fin de la amenaza minera significa, además, que las familias pueden vivir con mayor tranquilidad. La recuperación de tierras implicará un impulso en la agricultura local, el desarrollo de zonas rurales y un auge en el turismo. Estas mejoras se muestran como síntomas claros de la transformación que supone dejar atrás este oscuro capítulo bélico.
Impacto global y lecciones para el desminado
El problema de las minas terrestres y la munición sin explosionar sigue presente en muchas regiones del planeta. Aunque en Croacia se ha logrado la erradicación completa, se calcula que aún hay decenas de miles de millas cuadradas contaminadas por estos artefactos peligrosos. La labor llevada a cabo en este país sirve como ejemplo para otras naciones que enfrentan retos similares.
Un caso cercano es el de Mozambique, que en 2015 fue declarado libre de minas tras dos décadas y alrededor de 171.000 minas desactivadas. Organizaciones especializadas como HALO combinan el desminado con programas educativos para que los niños aprendan a identificar y evitar estos artefactos, un esfuerzo vital debido al elevado riesgo que estos representan para las comunidades rurales.
El éxito croata no estuvo exento de sacrificios: cientos de millones de euros en donaciones internacionales apoyaron la causa, y entre 40 y 60 expertos en desminado perdieron la vida intentando transformar el país en un espacio seguro para el futuro.