España alerta sobre el peligro de la anexión de Cisjordania por Israel tras su reciente decisión

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares

 

El Ejecutivo español ha expresado este martes su rechazo ante la decisión del gobierno israelí de declarar extensas áreas de Cisjordania como "propiedad del Estado" israelí. Esta medida es vista como una vulneración del Derecho Internacional y se interpreta como un paso hacia la anexión de dichos territorios palestinos, obstaculizando la posibilidad de alcanzar una solución basada en dos estados.

En un comunicado emitido por el Ministerio de Exteriores a raíz de la resolución anunciada el domingo por Israel, el gobierno ha subrayado que esta acción, junto con otras recientes del gabinete encabezado por Benjamin Netanyahu, representa un intento de modificar unilateralmente el estado de los territorios ocupados, promoviendo una anexión de facto y poniendo en riesgo la emergencia de un Estado palestino viable.

El comunicado señala que estas decisiones constituyen una clara transgresión del Derecho Internacional y de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia emitida en 2024, además de debilitar los esfuerzos para implementar el Plan de Paz promovido por Estados Unidos y apoyado por la Resolución 2803, cuyo objetivo es lograr una paz justa y duradera.

Ante esta situación, España reafirma su compromiso con la solución de dos estados, la cual considera fundamental para garantizar la existencia de un Estado palestino basado en las fronteras previas a 1967, incluyendo Gaza y Cisjordania, y estableciendo Jerusalén Este como su capital.

Además, el gobierno reiteró que condenará de manera constante, en todas las instancias, las decisiones ilegales del gobierno de Israel, así como la violencia generada por colonos y fuerzas israelíes contra la población palestina y sus medios de subsistencia.

Finalmente, se insta al gobierno de Netanyahu a dar marcha atrás con estas decisiones, recordándole la responsabilidad que le corresponde y la necesidad de que estos actos no queden sin consecuencias.