Israel intensifica su presencia militar en el sur de Líbano
Katz confirma una orden para tomar "posiciones estratégicas adicionales" para "evitar ataques" contra el norte de Israel
Este martes, el ejército israelí ha desplegado fuerzas en varios puntos del sur del Líbano, en el marco de una nueva incursión tras el aumento de los bombardeos contra ese país. Estos ataques han dejado más de 50 víctimas mortales y surgen como respuesta a los lanzamientos de proyectiles desde Líbano realizados por el grupo chií Hezbolá. Esta movilización se inscribe dentro de una serie de ofensivas de Estados Unidos e Israel contra Irán, especialmente tras el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
En un comunicado oficial, el Ejército de Israel anunció que, simultáneamente con la puesta en marcha de la operación denominada 'León Rugiente' —iniciada el sábado contra Irán—, las tropas de la 91ª División están activas en el sur del Líbano. Estas unidades se hallan posicionadas en diversos puntos estratégicos de la zona, en un esfuerzo por reforzar la defensa avanzada en la región.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicaron que su objetivo es establecer una capa adicional de protección para los habitantes del norte del territorio israelí, realizando ataques intensivos sobre la infraestructura controlada por Hezbolá. La finalidad es prevenir amenazas y bloquear posibles infiltraciones hacia Israel.
- Acciones del ejército israelí en Líbano
- Declaraciones de las autoridades israelíes
- Contexto y evolución del conflicto
Acciones del ejército israelí en Líbano
El comunicado resaltó que "Hezbolá decidió sumarse a esta contienda y actuar en representación de Irán, por lo que asumirá las consecuencias de sus actos". De igual modo, se enfatizó que "las FDI no permitirán daño alguno a los civiles israelíes y seguirán empleando todos los medios a su alcance para protegerlos".
Por otro lado, el ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que tanto él como el primer ministro, Benjamin Netanyahu, han otorgado al Ejército la autorización para "avanzar y tomar control de posiciones estratégicas adicionales en Líbano". Esta maniobra busca prevenir ataques contra las comunidades israelíes situadas a lo largo de la frontera.
Declaraciones de las autoridades israelíes
Katz subrayó que "las FDI continúan con ataques contundentes contra objetivos de Hezbolá en territorio libanés". Además, advirtió que la organización terrorista recibe un alto precio por sus ataques contra Israel. Según sus palabras, este nuevo despliegue pretende "evitar disparos directos hacia las poblaciones israelíes" y mantener la defensa de las comunidades fronterizas. "Prometimos seguridad a las comunidades de Galilea, y eso es lo que entregaremos", añadió.
Estos pronunciamientos suceden un día luego de que el jefe del Ejército israelí, Eyal Zamir, indicara que las fuerzas habían iniciado "una campaña ofensiva" contra Hezbolá. Zamir señaló la necesidad de prepararse para "varios días de combate intensos", mientras Katz declaró que Naim Qasem, líder actual de Hezbolá, "es un objetivo señalado para su eliminación".
Contexto y evolución del conflicto
Naim Qasem asumió el liderazgo de Hezbolá tras la muerte de Hasán Nasralá, ocurrida en un ataque aéreo sobre Beirut el 27 de septiembre de 2024. Este bombardeo formó parte de la ofensiva israelí contra Líbano iniciada después de que Hezbolá comenzara a disparar proyectiles, abriendo un nuevo frente de conflicto relacionado con los ataques del 7 de octubre de 2023 impulsados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
A pesar del alto el fuego establecido en noviembre de 2024, Israel ha realizado decenas de bombardeos sobre Líbano en los meses posteriores, justificando estas acciones como operaciones contra las actividades de Hezbolá y sosteniendo que no representan una violación del pacto. Sin embargo, tanto las autoridades libanesas como Hezbolá han rechazado estas incursiones, que también han recibido críticas por parte de Naciones Unidas.
El acuerdo de alto el fuego requería que Israel y Hezbolá retiraran sus tropas del sur de Líbano. No obstante, el ejército israelí ha mantenido cinco puestos militares dentro de territorio libanés, lo que ha generado reproches tanto desde Beirut como desde el grupo chií, que exigen la retirada de estas posiciones.